El plantel de Central es superior al de Newell's, pero el de Kudelka viene en tendencia de crecimiento y el de Almirón al contrario.
06:10 hs - Domingo 06 de Septiembre de 2026
En fútbol todo puede pasar. Siempre. Muchas veces se asocia con la lógica, otras los moldes se rompen y hay situaciones igualitarias. El caso de este clásico es difícil de encasillar. Porque una cosa parece cierta: el plantel de Central, el equipo que hace mucho juega junto, lo que supo conseguir o al menos acercarse a lo más alto de los deseos, está un escalón arriba al de Newell’s. Pero, los momentos de ambos no son los mismos. Sin ser determinante ni demasiado extensivo en el tiempo, el de Jorge Almirón atraviesa una curva descendente, el de Frank Kudelka ascendente. ¿En qué punto se juntarán esta tarde en Arroyito? Ahí estará el resultado.
El poder del mejor juego exhibido en muchos pasajes del año, el clásico ganado en el Apertura, las competencias en las que participó, hablan de que tuvo con qué. Pero se quedó a la puerta, lo golpeó el adiós a la Copa y la derrota con Gimnasia en casa fue dura porque mostró vulnerabilidad. Esa es la realidad hoy de Central, antes del clásico.
Y sin ser nada de otro mundo, pero sí dando pasitos firmes luego de estar en el pozo más profundo, hay un crecimiento en Newell’s que por supuesto necesita traducir en un gran resultado, como sería ganarle a Central en Arroyito. En La Plata ganó un punto y confianza, y eso a veces multiplica virtudes y disimula defectos. A diferencia de muchos ciclos que lo precedieron, en este Clausura se aseguró cierta continuidad de plantel con menos incorporaciones y un poco más relevantes que las anteriores. Se verá la última esta tarde, que promete darle un salto de calidad.
Está el poder de uno y la oportunidad del otro entonces. Es por ahí.