Ovación

Es la hora, es la hora...

Central vuelve a jugar el torneo local con la obligación de cortar la racha sin victorias y encontrar regularidad, una deuda que tiene el equipo de Montero. Desde las 14.05, por TNT Sports.

Sábado 14 de Octubre de 2017

Cuando Paolo Montero agarró el equipo a inicios de 2017, Central venía ya mal en el campeonato local. El club todo había apostado al título en la Copa Argentina y se había descuidado la disputa interna, al punto que Coudet, tras la derrota en la final con River, cerró su ciclo. También en el primer semestre del año pasado en un momento se optó por la Copa Libertadores y el torneo doméstico quedó relegado. En el transcurso de la 9ª fecha de ese campeonato semestral 2016 hasta la 13ª del anual 16/17, el equipo de Arroyito bajó el mando del Chacho vivió dos rachas malas: una de 10 partidos y la final de 8 sin victorias. Ahora le tocó el turno al uruguayo afrontar otra seguidilla de ese tipo, demasiado reiterativa como para al menos tomarlo con precaución. Hace 10 jornadas que su equipo no disfruta un triunfo y es la hora de cortarla. Enfrente, un Argentinos Juniors recién ascendido aparece como una opción al menos para aprovechar, aunque en el fútbol argentino la paridad es demasiada como para descorchar de antemano.

La zanahoria de una copa distrae, como es lógico. La Libertadores ni hablar, pero también esta Copa Argentina que se jerarquizó y a la que ahora todo el mundo aspira conquistar. Y como Central nuevamente está metida en ella, como solamente le faltan tres pasos para coronar, la tentación de abocarse de lleno a ella es grande. Pero lo dicho, no es bueno que se repitan las rachas negativas.

Montero lo sabe, el plantel también. La Copa Argentina es un camino más corto a un título pero se invirtió para mucho más, para ser protagonista y a Central no debe pasarle lo mismo que el año pasado a la misma altura. Por eso está bien que los jugadores se hayan fijado empezar a ganar en el campeonato, aunque en una semana más ya vendrá Godoy Cruz por los cuartos de final y en el camino a lo más alto sólo River aparece como un rival de temer en serio.

El triunfo copero sobre Boca fue impactante pero debe darle continuidad. Antes y después de ese gran partido, Central no estuvo a la altura. Fue goleado en el Gigante por Banfield y luego lo venció un inexpresivo San Martín en San Juan por errores de principiante. Por eso, la misma determinación con que se tomó la eliminación al campeón argentino debe aplicarla al choque de esta tarde ante Argentinos Juniors. Después se verá si sirvió o no, pero no debe faltar esa decisión de saber cómo jugarle al rival, qué virtudes anularles y cómo explotar las propias.

Montero sabe de la importancia de este encuentro. Les pidió a los hinchas paciencia con los jugadores, que en todo caso se la agarren con él si las cosas vienen mal. Marco Ruben, que retorna, apuntaló. Es una señal clara de que este equipo precisa dar ese plus, que se siente en deuda, que sostiene las expectativas en la Copa Argentina pero que debe dar más.

Central enciende la ilusión y la pone en duda. Zigzaguea en esas dos sensaciones, en esos vaivenes que no por nada lo llevaron a esta situación de la que hay que salir más temprano que tarde. Y temprano es hoy. Es la hora.

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