En Rosario hace 24 años que la pasión no cambia de camiseta
Rosario debe ser una de las pocas ciudades del país, por no decir la única, donde se ven más camisetas de los equipos de la ciudad que de Boca y de River. Basta con recorrer un poco los barrios para darle validez a estas líneas y mensurar la pasión que viven canallas y leprosos. Y la historia da crédito a esta teoría ya que hace más de 20 años que un jugador no viste en primera división las dos casacas de los equipos con más convocatoria de la ciudad.

Miércoles 02 de Abril de 2008

Rosario debe ser una de las pocas ciudades del país, por no decir la única, donde se ven más camisetas de los equipos de la ciudad que de Boca y de River. Basta con recorrer un poco los barrios para darle validez a estas líneas y mensurar la pasión que viven canallas y leprosos. Y la historia da crédito a esta teoría ya que hace más de 20 años que un jugador no viste en primera división las dos casacas de los equipos con más convocatoria de la ciudad.

Y esto se justifica en la pasión que encierran los hinchas de Central y Newell´s por sus colores. Algo que contagia a los jugadores, no solo a los que surgen de las divisiones inferiores sino también a los que vienen de otros clubes argentinos y de otras latitudes de Sudamérica.

Y la historia le hace un guiño revelador a esta teoría ya que hace más de 20 años que un jugador no viste en primera división las dos casacas de los equipos con más convocatoria de la ciudad.

Sí, dos décadas en las cuales la mayoría de la patria futbolera rosarina considera como un pecado mortal que si un jugador juega en Newell´s no lo puede hacer en Central o viceversa. Algo que antes no era tan extraño ni en los jugadores ni en los directores técnicos. Y como casos testigos podemos citar los de Angel Tulio Zof y César Menotti identificados plenamente con Rosario Central ya que fueron jugadores, que en los inicios de sus carreras como entrenadores comenzaron en Newell´s y después tuvieron la oportunidad de dirigir al equipo canalla.

Si jugamos un poco con la memoria y vemos que pasó en este sentido en los últimos 10 años con los otros clásicos descubrimos que este fenómeno solamente se da en Rosario, un dato totalmente revelador para considerar a nuestro clásico no solo como el más pasional del país sino del mundo.

Sino repasemos que sucede en los otros derbys del país. Claudio Caniggia, Gabriel Batistuta, Sergio Berti, Gabriel Amato, Fernando Gamboa, el Polillita Da Silva, el Pipa Higuaín, Carlos Tapia, el paraguayo Julio Cáceres entre otros, son algunos de los jugadores que en los últimos años jugaron tanto en River como en Boca. Por el lado de Independiente y Racing encontramos a Marcelo Saralegui, el Pepe Albornoz, Claudio Graf, Martín Vilallonga y hasta Néstor Clausen, ídolo de los rojos, que se puso la camiseta de Racing.

Si nos vamos hacia el lado de San Lorenzo y Huracán tenemos los casos de Fernando Moner y Fabián Carrizo. En el clásico de La Plata sucede lo mismo. Daniel Guadalupe Pighín y el arquero Carlos Bertero jugaron en el equipo pincharrata y en los triperos.

Este viaje imaginario nos lleva hasta la ciudad de Santa Fe y allí encontramos dos casos “inadmisibles” para la mayoría de los que respiran fútbol en Rosario. El Huevo Toresani no conforme con haber jugado en River y Boca, jugó además en Unión y en Colón. Y Darío Cabrol, un ícono en la historia tatengue tuvo un paso por el equipo sabalero. Ni que hablar de los equipos cordobeses (Talleres, Belgrano, Instituto y Racing) que se cambian los jugadores como hacíamos nosotros con las figuritas en la escuela primaria.

Pero en este aspecto Rosario es un planeta aparte. El último protagonista en jugar con las camisetas de Newell´s y Central fue el arquero Juan Carlos Delménico, quien se inició en el equipo rojinegro en 1971 y jugó allí hasta 1973. Y casi en el final de su carrera, luego de un exitoso paso por el fútbol colombiano, jugó para los canallas en 1984 pero la suerte le fue esquiva ya que los auriazules terminaron descendiendo a primera B.

Desde allí nunca más un dirigente tuvo la osadía de contratar un jugador que haya jugado en el otro lado.
Seguramente serán pocos los que reconocerán que hace un par de años el paraguayo Celso Ayala, que jugó en Rosario Central fue sondeado por Newell´s cuando no tenía cabida en River. Pero su paso por la institución de Arroyito, algo no muy bien visto por la parcialidad rojinegra, le habría bajado el pulgar.

Algo similar sucedió con el arquero Fabián Cancelarich que atajó 7 partidos en Newell´s en 1994. Rosario Central entre 1996 y 1997 se había desprendido de tres arqueros: el Tati Buljubasich, Hernán Castellano y el Pato Abbondanzieri. Y el nombre de Cancelarich era número puesto para ocupar el arco canalla. Pero su corta estadía en el arco leproso aparentemente le habría birlado esa posibilidad. Incluso a comienzo del torneo Apertura 2005 Mariano Herrón tenía todo arreglado con Newell´s pero su reciente pasado canalla hizo que aceptara la oferta de Independiente.

Los 15 que estuvieron de los dos lados

Mas allá que antes de 1939 cuando Newell´s y Central ingresaron a los torneos de AFA hubo varios jugadores que vistieron las dos casacas, el primer camaleón fue Juan Carlos Cámer. Un delantero que jugó en Newell´s entre 1943 y 1944, al año siguiente se fue a Racing y en 1946 firmó para Central.

El segundo caso fue el del half derecho José Poi. Estuvo en Central dos años (1956 y 57), en el 58 fue a Boca y en el 59 firmó para Newell´s.
En la década del 60 tenemos varios casos de jugadores que tuvieron una larga trayectoria en un club de la ciudad y luego cruzaron de vereda: 1) Miguel La Rosa estuvo 7 años en Arroyito y después pasó a Newell´s. 2) Elio Montaño: 3 años en Newell´s y luego de jugar en Boca, Huracán y Los Andes con 32 años arregló en Central 3) El Negro Juan Castro, un histórico goleador canalla luego de su paso por Central se fue a Huracán, Atlanta y con casi 30 años firmó en Newell´s. 4) Juan Carlos Bertoldi: 4 temporadas ininterrumpidas en el arco canalla. Su último partido en Central fue en 1960 en una derrota ante Newell´s 5-3 en el Parque luego de los auriazules se haya ido al descanso con un 2 a 0 arriba. Siguió en Huracán, San Lorenzo y en 1966 regresó a Rosario para jugar en Newell´s. 5) Ricardo Fortunato Giménez: dos etapas distintas como jugador de Central. La segunda hasta 1965 y al otro años se fue al Parque.

Pero el que mas traicionó los sentimientos de los más ultras fue Jorge Westcha. El delantero cordobés el 19 de abril de 1962 fue el centrodelantero canalla en la derrota ante Quilmes por 1 a 0 en Buenos Aires. Y 51 días después, el 10 de junio de ese año, integró el equipo titular de Newell´s que empató 1 a 1 contra Tigre por la undécima fecha del campeonato de Primera B de 1962 y conquistó el único tanto rojinegro.

Sobre el final de los 60 y principios de los 70 están el puntero derecho Hugo Alberto Rosales que en 1967 alcanzó a jugar un partido oficial en Central. Ese año pasó a Chaco For Ever, luego a Huracán de Bahía Blanca y en el reclasificatorio de 1969 jugó en Newell´s. Y el de Rogelio Poncini, mano derecha de César Menotti, quien en el 1966 vistió la camiseta de Central luego de una etapa en Atlanta llegó a Newell´s.

La década del 70 y el primer lustro de los 80 trae los últimos casos. Daniel y Mario Killer, bicampeones con Central, luego de jugar en Racing (Daniel) y en el fútbol español (Mario) volvieron a la ciudad para vestir la camiseta de Newell´s.
Oscar Coullery que nació en Newell´s luego de jugar en 1976 en San Martín de Tucumán vino a Central. En el único clásico que enfrentó a los rojinegros en 1978 les marcó un gol. En 1981 luego de jugar en Argentinos Juniors retornó a la entidad del parque de la Independencia.

Caso parecido el de Sergio Apolo Robles. Campeón con Newell´s en el 74, luego de un paso por Boca y Sarmiento de Junín llegó a Central en 1982. Al año siguiente retornó a Newell´s.
El último de todos como ya dijimos fue Delménico hace más de dos décadas, porque en Rosario la pasión no cambia de camiseta.