Ovación

En números, también es "preocupante"

La campaña del Patón Bauza ya es negativa porque perdió más partidos de los que ganó. En los últimos 10 sólo venció en 2 y no aprovechó la localía. La dirigencia, preocupada por el nivel actual, ayer habló con el técnico.

Martes 19 de Febrero de 2019

"Preocupante", se tituló ayer en la tapa de Ovación tras la derrota auriazul por 2 a 0 frente a Tigre. Algo directamente relacionado al juego del equipo en los 90', aunque en especial la primera etapa. "Chispazos en medio de pocas luces", se reflejó en el comentario del 0-0 en el Gigante frente a Aldosivi. "Se mostró desinflado y lo pagó", se publicó tras la derrota por 2 a 1 frente a Huracán en el primer cotejo del año. "Sufrió el partido pero acertó en los penales", fue el título del comentario de la final de la Copa Argentina frente a Gimnasia, más allá de la definición desde los doce pasos consagratoria. Algunas muestras de que en lo futbolístico Central viene flojo, que Edgardo Bauza no le encuentra la vuelta para afianzar el rendimiento en conjunto. Debido a esto, ayer apareció la dirigencia auriazul para reunirse con el entrenador y darle apoyo en este flojo andar. Lo que se ve claramente en los números: de los últimos 10 partidos sólo ganó 2. En el Gigante, desde que asumió, no hizo pesar la localía porque apenas venció a 4 rivales en los 10 cotejos. Encima, con la derrota del domingo, el Patón perdió un partido más de los que triunfó entre torneo y copa. Obviamente, nadie puede "quitarle lo bailado" con la victoria en el clásico y la Copa Argentina que levantó, la que disfrutaron a pleno todos los canallas.

Con el Patón como técnico, Central ganó 7, perdió 8 y empató 10 en sus 25 partidos desde que asumió allá por el 22 de mayo del año pasado, con debut triunfal en el 1-0 a Banfield en la Superliga (aunque la presentación fue un muy cómodo 6-0 ante Juv. Antoniana, que se juntó de apuro para jugar por la Copa Argentina). En la Superliga los números son 5, 6 y 8 para flotar en las posiciones en un 18º puesto casi sin proyección. En una peligrosa ubicación en el promedio para la temporada próxima (si no se eliminan los descensos por esta vía).

Claro, no hay que olvidar la importancia de gritar campeón en la Copa Argentina. Con empates y penales, como sea. Difícilmente un hincha canalla cambiaría tener, por ejemplo, 15 puntos más en la Superliga que no haber conquistado el trofeo, que además le dio pista para jugar la Copa Libertadores 2019 y la Supercopa Argentina.

Son los riesgos que se corren al afrontar la doble competencia. Claro que esto no sirve como excusa determinante, pero influye como pasó con Coudet como DT.

Es que el plantel tras la consagración tuvo el descanso de las vacaciones, una corta pretemporada, y Central no ganó desde que volvió a jugar: perdió 2 y empató 3.

   Que mereció más, tal vez. Porque frente a River repartió puntos con el 1 a 1 pero así como le pudo ganar también pudo perder, fue un desarrollo con muchas opciones de gol en ambos arcos. En el clásico jugó algo mejor que Newell's, sobre todo en el cierre, pero no logró desnivelar.

Aparecieron las críticas

Y esto, junto al nivel de juego fluctuante entre bajos, regulares y buenos rendimientos, es lo que preocupa. Por lo que empezaron a bajar las críticas al entrenador.

   Como sucede en estos casos, aparecieron los dirigentes. Se reunieron con el director técnico para apoyarlo en todas las cuestiones.

Y lo contó el vicepresidente 1º Ricardo Carloni: "Nos juntamos para interiorizarnos de la situación global, para sumar, aportar y buscar todo lo positivo que se necesite. Apuntamos a que el viernes (a las 21.10 en cancha de Lanús) tengamos la alegría del triunfo".

   Todo esto se da así porque Central obliga siempre a más. Y si bien este plantel conducido por Bauza llegó a un título muy esperado como el de la Copa Argentina (tras los 3 subcampeonatos), el hecho de estar tan abajo en las posiciones del torneo de primera división pide a gritos remontar vuelo de manera urgente.

   Restan 6 partidos de la Superliga y la posición del canalla no pinta para pelear por nada. Ni por llegar a la Sudamericana (está a 7 puntos pero con 8 equipos arriba) ni por el descenso (supera por 13 unidades al último que hoy estaría descendiendo). Sin embargo, deberá sumar la mayor cantidad de los 18 puntos que quedan en juego. Pero ya aparece en el horizonte la Libertadores, que es más exigente aún, pide buenos rendimientos para superar etapas y no alcanzarán los empates en la fase de grupos porque no habrá penales definitorios.

   ¿Central tiene con qué pelear? De una, la respuesta es sí. Conservó una buena base de jugadores (Ledesma, Caruzzo, Parot, Gil, Ortigoza, Camacho, Herrera y Zampedri), le sumó refuerzos (Nahuel Molina para los laterales, Rinaudo y Allione para el mediocampo, Riaño para el ataque y dos extranjeros de buenos antecedentes como para desnivelar en ofensiva como Jarlan Barrera y Duván Vergara). Y esta es una referencia válida para el reclamo hacia el entrenador de amalgamarlos y hacerlos rendir para obtener el rendimiento futbolístico que aporte los resultados necesarios y que no se transformen en una cuestión "preocupante".

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