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En medio de las críticas, Argentina ante Brasil, obligado a jugar y ganar

Con mal de ausencias y buscando cambiar  el rumbo, el conjunto de Martino recibe a la selección canarinha en un colmado Monumental. Se juega en el Monumental a partir de las 21.

Jueves 12 de Noviembre de 2015

No es un partido cualquiera para la selección nacional. Por muchas razones se juega en un contexto adverso. Muy adverso. No sólo por las cuestiones futbolísticas, que las hay, sino también por ese clima de inestabilidad que se generó desde distintos sectores de poder que tienen voceros permanentes y otros de ocasión. Por eso hoy ante Brasil mucho dependerá de lo que desarrollen los jugadores dentro del campo del Monumental a partir de las 21. Porque cuando no se puede desarrollar una idea, por impericia propia o mérito rival, debe aparecer la condición actitudinal de un conjunto que no se caracteriza por ello, aunque desde la retórica todos sean combativos por excelencia.

Argentina llega a la tercera fecha de las eliminatorias con muchos cuestionamientos y varios interrogantes a resolver, porque si bien es cierto que la derrota ante Ecuador en condición de local fue un golpe tan inesperado como justo, no es menos verdad que las ausencias minaron también una intención futbolística que no termina de conectarse.

Martino se enfoca en el juego pretendido, pero por mala praxis se transforma en una confusión colectiva, porque no tiene al intérprete (Messi) ni para iniciarlo y ni siquiera para disimular los errores de tenencia. Para el Tata no hay pragmatismo posible, todo se sustenta en convicciones. Ya lo dijo. Mal puede buscar un sistema alternativo cuando no se consigue el inicial. Es su postura. Su idea. Y es por eso que hoy, más allá de las inquisiciones de índole político-periodístico, asoman algunas críticas al funcionamiento paridas desde un gusto.

Argentina una vez más toma como punto de partida la matriz futbolística de cuatro defensores, tres volantes de contención y tres hombres en posición ofensiva.

Algunos de los volantes trocarán funciones con algún atacante, como por ejemplo tranquilamente puede suceder con Banega y Di María.

Con la posesión como emblema del cuerpo técnico se tratará de ensamblar las piezas para parir juego y esta vez con un centrodelantero más de área como Gonzalo Higuaín, quien tratará de terminar con la sequía tras las lesiones de Messi, Agüero y Tevez.

Claro que la necesidad de no quedar expuesto requerirá de una multiplicación de esfuerzos en Biglia y Mascherano en la contención, como así la concentración de Roncaglia para interrumpir el pensamiento continuo de Neymar, la máxima figura de esta selección utilitaria de Dunga.

No obstante todo sistema de marcación necesita de organización táctica, por lo que entre el mediocampo y la última línea deberán sincronizar mejor para no colapsar como lo hicieron ante Ecuador, que con dos embates liquidó al seleccionado dejando perplejo a un público que no fue tanto como el que sí habrá esta noche en el estadio rojiblanco.

Martino sabe que hoy es un día en el que la aparición del juego que anhela será determinante para poder producir una victoria tan necesaria como indispensable, no sólo para el objetivo propuesto llamado Mundial de Rusia, también para ganar puntos en la tranquilidad imprescindible que todo trabajo requiere a la hora de proyectarse.

Argentina necesitará ante Brasil paciencia y convicción para construir el diálogo constructivo con la pelota, diálogo que le permitirá vincularse con un futuro más cierto.

El rumor como estrategia de poder

No hace falta ser muy perspicaz para entender determinadas situaciones en el fútbol. Los comportamientos de ciertos sectores de poder en este ámbito son similares. Los protagonistas cambian pero la metodología sigue siendo idéntica. En esta Buenos Aires donde se concentra el mayor caudal de la toma de decisiones existe una corriente de fuerte crítica hacia Martino, incluso plasmada en una publicación diaria porteña y azuzada desde opiniones radiales y televisivas.

Esto no es inédito en la selección, a tal punto que Carlos Bilardo casi sucumbió en las eliminatorias de México 86 ante una ola crítica, pero que logró surfear pese a que los cuestionamientos hasta nacían de ámbitos gubernamentales.

El Tata dio cuenta de este clima cuando fue consultado ayer en la conferencia y se especula que el origen se vincula a las próximas elecciones de presidente de la AFA, que vinculan a uno de los candidatos a un deseo de que Marcelo Gallardo dirija el seleccionado, razón por la cual no sorprendió la aparición del nombre del Muñeco.

El martes también lo consultaron a Luis Segura, tal vez buceando en una hipotética respuesta ambigua por parte del titular de la AFA, quien no hizo más que ratificar la situación contractual del Tata hasta la finalización de la clasificación con una extensión automática hasta el Mundial de Rusia.

Por supuesto, como entiende Martino y los que están relacionados al fútbol, que estos malos hábitos se utilizan cuando los resultados no son favorables, sin importar que las eliminatorias recién estén en su fase inicial y en la previa de un clásico ante Brasil.

La recaudación es todo un récord

La recaudación para el partido que sostendrán esta noche Argentina y Brasil por las eliminatorias sudamericanas en el estadio Monumental de Núñez ya constituye un récord en pesos, según se informó ayer en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino.

Según fuentes de la casa madre del fútbol nacional, se llevaban recaudados unos 24.300.000 pesos por la venta de la totalidad de las entradas generales y casi todas las plateas, de las que sólo faltan venderse unas mil localidades, que se presume se agotarán en lo que resta de la jornada.

Las plateas más caras se ubicaban en los 1.700 pesos y las más baratas, 450 pesos.

Por el lado de Brasil, se informó que retiraron unas 750 entradas pedidas por la embajada de ese país en Buenos Aires, la Confederación Brasileña de Fútbol y algunas ventas por internet.

Contra Ecuador, en la primera fecha de las eliminatorias, cuando el equipo visitante derrotó por 2-0 a los dirigidos por Gerardo Martino, se vendieron sólo 13.000 entradas en todo sentido.

Está claro que pese al mal inicio del Tata al frente de la selección en las eliminatorias, sumado que no estará el mejor jugador del mundo por lesión: Leo Messi, el público dará su apoyo al plantel esta noche.

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