Ovación

En los bares rosarinos también se sufrió y se gozó el triunfo de la selección

El Día del Padre no fue impedimento para que los hinchas se volcaran a los locales donde hubiera un televisor o una pantalla gigante para darle su apoyo al equipo de Sabella.

Domingo 15 de Junio de 2014

No era un día más. El Día del Padre le daba un condimento especial a este debut de Argentina en el Mundial. Y en los días previos podían verse a muchos rosarinos en los shoppings y en los comercios de electrodmésticos adquiriendo sus TV de pantalla plana, no sólamente para regalárselo, sino para ver cómodamente la Copa del Mundo de Brasil.

Y pese a que el día no acompañó desde lo climático y muchas familias compartieron este día tan especial, estuvieron los fanáticos de la selección que prefirieron dejar su hogar y depositar su ansiedad en algunos bares donde se instalaron pantallas gigantes.

Argentina debutaba y el equipo de Messi y compañía necesitaba el apoyo, con gorro, bandera y vincha incluida, además de la irrenunciable pasión por la que se nos reconoce. A veces, rayana en el delirio.

Como el tradicional bar de avenida Pellegrini y Paraguay, donde desde temprano los hinchas coparon la parada. Entre cánticos, gritos y algunos recordatorios para los hermanos brasileños, la previa transcurió con la ansiedad lógica del debut.

Después, algunos gestos de desazón, por momentos, y de angustia, en otros, trastocaban con algún insulto cuando la Argentina de Alejandro Sabella no le econtraba la vuelta al partido, pese al 1 a 0 tempranero, y encima con un gol que no fue de factura propia.

En el segundo tiempo, cuando Argentina pareció reaccionar y de la mano de Lio Messi y su espectacular gol, el apoyo de la gente se hizo sentir de manera proporcional.

Los mozos seguían trayendo suministros a las mesas y los corazones se apretaron un poco cuando Bosnia no tuvo mejor idea que descontar cuando faltaba un puñado de minutos para el final. Pero se quedaron en el amague y la Argentina suspiró aliviada. Y la gente, la incondicional, la que te sigue adonde quieras que vayas... albiceleste querida.  

Después, los bocinazos por Pellegrini y por algunas calles del centro, y hasta algunos que se le animaron al Monumento. El primer paso estaba dado. Y las palabras de Lio Messi resonaron más que nunca: "Vamos como vinimos, con tranquilidad y en busca de ese sueño".

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