Ovación

En cinco minutos lo sacaron de carrera

Central tenía controlado el partido desde el juego y el resultado, pero dos distracciones le dieron la chance a Atlético de darlo vuelta. Una nueva derrota en la Superliga

Sábado 10 de Noviembre de 2018

Un equipo es sólido si puede jactarse de ese atributo de principio a fin. Al menos que no regale nada o no cometas demasiados errores. Anoche Central no falló tanto, pero las fallas que metió fueron suficientes para que Atlético Tucumán se las facturara. Cinco minutos para el olvido, con un par de desatenciones en el medio, fueron un castigo duro para el canalla, que de a ratos mostró méritos como para llevarse algo para Rosario, pero que protagonizó otro capítulo de una trama a la que, al menos en la Superliga, no le encuentra salida. Esta vez fue derrota con el Decano por 2 a 1, sumando el octavo partido sin victorias en el torneo local.

   A contramano de lo que sucedió en tantas ocasiones, Central salió con mayor decisión. No necesitó que Atlético le marcara las coordenadas del partido, que lo llevara a un terreno que el canalla no quería jugar. Por eso fue el equipo del Patón el que empezó a disponer de las mejores chances, no porque el juego fluyera de manera natural, sino porque fue sacando provecho de los errores que cometía el fondo del Decano (entre Herrera y Zampedri se turnaban para tapar la salida de Mercier). En medio de un par de aproximaciones apareció la guapeada de Herrera por derecha y el remate de Zampedri que dio en el palo izquierdo de Lucchetti.

   A esa altura Central era más y merecía mejor suerte. La ventaja la sacó justamente en los pies de Zampedri, quien agredió el área luego de que Lucchetti diera rebote tras un remate de Carrizo. Estaba bien. Era justicia.

   Pero en el fútbol las acciones justas suelen durar un abrir y cerrar de ojos. Porque todo lo bueno que había hecho el canalla de mitad de cancha hacia atrás lo rifó en dos jugadas, con retrocesos casi amateurs. Primero con Ortigoza y Gil, más la complicidad de Ortiz, y en el segundo con Alfani y una nueva participación indirecta del correntino (fue quien habilitaba). Matos fue quien sacó provecho de esa primera acción y el Pulga Rodríguez el encargado de fusilar a Ledesma para dar vuelta una historia que desde ese momento ya comenzaba a escribirse con otros términos. Para suerte del canalla el Pulga Rodríguez no acertó en la emboquillada que tiró en el último minuto del primer tiempo, sino la sentencia hubiera llegado ahí mismo.

   Esas imágenes del cierre del primer tiempo fueron las que encontraron correlato en el complemento, con un Atlético más incisivo, que pudo liquidarlo nuevamente con el remate a quemarropa de Acosta que tapó de manera magistral Ledesma. Pero mientras el Decano fue levantando el pie del acelerador, Bauza fue buscando alternativas con los más pibes. Primero Becker por Camacho y más tarde Maziero por Carrizo, que hasta ese momento sin deslumbrar era un de los que más peligro llevaba.

   A esa altura Central lo había emparejado, pero le faltaba punch, como en el cabezazo de Herrera que lamió el palo izquierdo de Lucchetti y el testazo de Zampedri que hizo lo propio con el poste izquierdo. Y si de cabezazos se trata, hasta Alfani tuvo el suyo a los 37' pero le dio débil y sin dirección.

   La diferencia de un gol le daba a Central la chance de pelearla hasta el último minuto pero la expulsión de Ortigoza (fuerte infracción sobre Cuello) fue determinante y de alguna manera clausuró las chances de un canalla que pudo merecer mejor suerte, pero que cinco minutos fatídicos lo dejaron, una vez más, con las manos vacías.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});