Ovación

En césped manda Federer

El suizo disputó un partido de altísimo nivel y sacó a Nadal en cuatro sets para ir en busca de su 9º trofeo en el All England.

Sábado 13 de Julio de 2019

“La explicación metafísica es que Roger Federer es uno de esos escasos atletas sobrenaturales que parecen estar exentos, por lo menos en parte, de ciertas leyes de la física (...) Roger Federer pertenece a esa categoría: una categoría que se puede denominar genio, mutante o avatar”. Con estas, sólo algunas palabras, el prestigioso escritor norteamericano David Foster Wallace dio forma a una de las tantas definiciones que hizo sobre el gigante tenista suizo, en su libro “El tenis como experiencia religiosa” y en el cual basa sus vivencias como espectador en Wimbledon. Aquellas palabras, que Wallace publicó en 2012, retoman aún más fuerza tiempo después, ahora, cuando Federer se ha convertido una vez más en finalista en la Catedral tras vencer en otro partido épico a su archirrival Rafael Nadal por 7/6 (3), 1/6, 6/3 y 6/4 y el desplegar un tenis excelso para ir en busca de la final, mañana ante Novak Djokovic, campeón defensor y Nº 1 del mundo. Será la 12ª del helvético.

   A pocos días de cumplir 38 años (será el 8 de agosto), Federer puso de manifiesto toda su clase y pese a tener en su propio hábitat a un Nadal muy agresivo, supo cómo sacarlo adelante. Con inteligencia y precisión en los momentos clave el suizo supo contrarrestar la potencia imposible en un duelo complicadísimo en el que enfrente tenía a su principal karma. Rafa le ganó en 25 de las 40 presentaciones entre sí, contando la de ayer y hace algunas semanas lo sacó de Roland Garros (éste sí, el hábitat del español) en tres sets y sin objeciones.

   Nadal estuvo agresivo pero Federer lo estuvo más y gracias a ese abanico de golpes y excelencia en el movimiento de los pies, torció el destino de un encuentro que arrancó palo y palo, sin quiebres y que recién se definió en tie break. Rafa tuvo su mejor momento en el segundo set, luego de que tras un temprano quiebre las acciones se diluyeran rápido. En la tercera manga el suizo retomó todo lo bueno del primer segmento y creció aún más. Claro, ninguna ventaja da ante Nadal la tranquilidad de una victoria asegurada. En este sentido, el español levantó cuatro match points y recién en el quinto celebró el helvético.

   La bronca y la molestia con la que Nadal transitó al menos dos de las tres horas del juego y la emoción evidente de todo el box de Federer y de él mismo, como si fuera un principiante, demuestran que el “Fedal”, tal como denominan a este duelo los fanáticos de ambos, no es un partido más. Porque incluso son ellos dos y Novak Djokovic, los que en la carrera por los Grand Slams se disputan ser los más ganadores de la historia. Federer tiene 20 majors (buscará su 9º Wimbledon), Nadal 18 y Nole 15 (cuatro en la Catedral del tenis).

   “La belleza no es la meta de los deportes de competición, y sin embargo los deportes de élite son un vehículo perfecto para la expresión de la belleza humana (...) Por supuesto, en los deportes masculinos nadie habla nunca de belleza, ni de elegancia, ni del cuerpo”, sigue Foster Wallace. Pero lo hace para contrarrestar esa aseveración con un atleta que exhibe preciosidad y hace de su deporte una experiencia religiosa: Roger Federer.

   El suizo dirimirá el título mañana a las 10 con Novak Djokovic. Si bien ayer el helvético y Nadal se llevaron la gran parte de las miradas por ser los protagonistas del clásico de la Era Moderna, antes hubo otro encuentro, en el que el serbio, campeón defensor, no tuvo problemas para imponerse. Fue por 6/2, 4/6, 6/3 y 6/2 sobre otro ibérico, Roberto Bautista Agut.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario