En Central, la Copa Sudamericana es el motor que moviliza
La serie con Bragantino lo es todo hoy para el equipo del Kily y podría valerle como incentivo para el torneo local, donde necesita sí o sí un golpe de efecto

Domingo 08 de Agosto de 2021

Qué dudas caben que Central vive estos días pensando en una sola cosa: la Copa Sudamericana. No hay margen ni espacio para cualquier otro tipo de especulación, pero es eso lo que no deja de entregar un toque contradictorio sobre esa chance de meterse en la semifinal del torneo continental y el presente futbolístico que lo acosa en el torneo local. El canalla tiene la enorme posibilidad de volver a ser ese equipo confiable, dinámico y hambriento que se vio contra Deportivo Táchira, en comparación con ese otro equipo timorato y vulnerable de la Liga Profesional, donde perdió tres partidos consecutivos, algo se había dado una sola vez desde que el Kily es el entrenador (la única vez que sucedió fue con Lanús, por la última fecha de la fase Complementación de la Copa Diego Maradona, Vélez en la fina y Boca Unidos por Copa Argentina). Es la Copa Sudamericana la que debe obrar como chispa de arranque, básicamente porque la serie ante Bragantino no dará margen de error, pero también porque ese posible reencuentro con su mejor versión le servirá también como alimento motivacional en el campeonato para encarar Independiente con otro semblante, sin desatender que el clásico está a la vuelta de la esquina.

  Muchas veces se dijo que el fútbol es un estado de ánimo y Central en ese terreno no la está pasando de la mejor manera. Es que la vulnerabilidad que exhibió en los últimos encuentros le está jugando una encerrona, de la que está obligado a salir.

  Son historias diferentes y no hay nadie que pueda ponerlo en duda, pero la retroalimentación es un elemento valedero, a partir del cual Central pueda accionar nuevamente de manera convincente. Es decir, haciendo un buen partido (además de lograr un resultado positivo) contra Bragantino le servirá no sólo para ir más confiado a Brasil, sino que a partir de ahí los jugadores y el Kily podrán sentir que lo que se están atravesando en la Liga Profesional es simplemente una mala racha que, es conveniente aclarar, no lleva consigo sólo la falta de resultados, sino que todos esos traspiés se dieron porque el equipo funcionó en una medianía que roza la preocupación.

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Central viene de sumar su tercera derrota consecutiva.

  Claro que hay condicionantes en el medio y el principal está relacionado con la rotación que el técnico llevó adelante pese a que hubo partidos en los que actuaron los jugadores habitualmente titulares y la cosa tampoco funcionó.

  Ahora, los 90 minutos del martes podrían funcionar como inyección anímica para afrontar el partido con Independiente, independientemente si juegue la base titular o si les toca nuevamente a chicos como Nahuel Franco, Rafael Sangiovani, Mateo Tanlongo, Lautaro Giaccone y compañía.

  Además, de lo que arroje la chance con Bragantino dependerá en gran medida las aspiraciones que pueda mantener vivas un equipo que, por el motivo que sea, ya perdió muchísimo terreno en el plano local. No le será sencillo a Central mantener firmes sus ansias de protagonismo en caso que rápidamente no se experimente un cambio radical, en el juego y desde ya en los resultados.

  La Copa Sudamericana es hoy el motor de Central y mientras esa ilusión de mantenga en marcha el reacomodamiento del equipo resultará viable. Porque, está claro, el cimbronazo frente a una eliminación podría ser importante. No definitivo para futuras aspiraciones, pero sí como enorme piedra en el zapato.

  El Kily no se cansa de decir que tiene un grupo de jugadores en los que confía a muerte y resulta un pensamiento lógico, pero como hombre de fútbol debe saber a la perfección que la materia prima con la que cuenta le alcanza para soñar mientras cuente con la base titular y que frente al recambio ese potencial se desvanece.

  La copa lo es todo. Por la copa en sí misma, que en definitiva es lo que moviliza hoy al canalla, pero es el motor del cual valerse para que la tracción sea fronteras hacia afuera y también hacia adentro.

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Marco Ruben lleva varias semanas sin jugar, pero iría desde el arranque.

Equipo casi listo para Bragantino

Pese a no haber viajado a Junín, el equipo titular nunca dejó de trabajar y el Kily González tiene las cosas bastante claras respecto a los nombres que pondrá en cancha el martes ante Bragantino. El hecho de que ninguno de ellos, a excepción de Jorge Broun, haya formado parte de la delegación contra Sarmiento es un claro indicativo. Quizá la mayor incógnita del DT pase por la delantera, donde aguardará hasta último momento para saber si podrá contar desde el primer minuto con Marco Ruben. Y algo similar sucede con Lucas Gamba, quien tras la lesión volvió contra Aldosivi y aguantó apenas 27 minutos. De esos dos jugadores, más Milton Caraglio, saldrán los titulares, aunque la fisonomía de la delantera no sería la misma. El probable: Broun; Damián Martínez, Almada, Avila, Blanco; Zabala, Ojeda, Vecchio, Pupi Ferreyra; Gamba o Caraglio y Ruben.

Además, sobre el límite del cierre de la lista de buena fe de la Copa Sudamericana, Central realizó los tres cambios de nombres que se preveían, por lo que Milton Caraglio, Ricardo Garay y Leandro Desábato fueron inscriptos para disputar la serie de cuartos de final frente a Bragantino. Los tres que salieron de la lista fueron los juveniles Alan Jerkocic, Joan Mazzaco (fue cedido a préstamo al fútbol ecuatoriano) y Fernando Rodríguez.