Ovación

"En Arabia son muy exigentes y resultadistas"

Daniel Teglia, DT de la Sub 23 y coordinador de la Sub 20 de ese país, habló con Ovación sobre su presente en un fútbol que necesita "resultados y trascendencia a nivel internacional"

Martes 05 de Diciembre de 2017

El rueda del fútbol gira sin cesar y quienes forman parte de esos engranajes van sorteando etapas, donde surja una posibilidad para llevar a cabo un trabajo. En cualquier parte. Cerca de los afectos o del otro lado del mundo. El presente de Daniel Teglia hoy es Arabia Saudita. Allí llegó por recomendación de sus grandes amigos Edgardo Bauza y José Di Leo, quienes en un abrir y cerrar de ojos debieron dejar la conducción de la selección que hoy está bajo la tutela de otro canalla conocido: Juan Antonio Pizzi. El cargo de Teglia en tierras árabes no es menor. El rol que desempeña es el de entrenador del seleccionado Sub 23 de ese país, además de la coordinación del Sub 20. Es un mundo nuevo que está descubriendo, asumiendo el desafío con el compromiso que siempre lo caracterizó y parapetándose ante un fútbol que, dice y reafirma, es "exigente y resultadista" porque necesita "resultados y trascendencia a nivel internacional". Por eso tiene muy en claro que su estadía depende precisamente de los resultados que vaya obteniendo para no correr la misma suerte que el Patón y el Camello. Es que, advierte, el poderío económico en esa parte del mundo hace que los proyectos generalmente queden en un segundo plano.
   Decir "Teglia" es también decir "Central". Sobre ese tema también se explayó y dejó en claro que no hay rencores que tengan mayor peso que el club. Por eso no reniega en absoluto de lo que fue su abrupto final como coordinador de las divisiones inferiores, etapa en la que llegó a Arroyito Leonardo Fernández, hoy técnico del primer equipo, a quien no sólo le desea toda la suerte del mundo, sino de quien considera que tiene las condiciones necesarias para quedarse en el puesto más allá de diciembre. De los temas de Arabia y de las semblanzas canalla habló en el extenso diálogo que mantuvo con Ovación desde Dubai, donde había viajado para ordenar lo que será parte de la preparación del seleccionado Sub 23 en la Copa Asia que se disputará en enero en China y donde irá en cierta forma a revalidar el título obtenido hace apenas un par de semanas en el cuadrangular disputado contra China, Corea del Norte y México.
¿Cómo surgió la chance?
Siempre estuve en contacto por cuestiones de amistad con el Patón y el Camello, incluso estando ellos en Emiratos Arabes estuve allí por invitación de ellos y se abrió esa puerta pero se estaban yendo y quedó abierta la puerta para Arabia. Me llamaron y acordamos una vinculación, siempre con la posibilidad de tener un espacio de trabajo, supeditado a cuestiones de resultados porque acá son muy exigentes y exitistas. Me puse a trabajar en la selección de jugadores para Sub 23, que es la selección olímpica, y supervisar la Sub 20.
¿Cuando te apareció esta chance fue algo que tuviste que pensarlo, por la distancia, la idiosincrasia, o creíste que era una posibilidad única que no podías desperdiciar, desde lo profesional e incluso desde lo económico?
Mirá, dirigir una selección es un paso importantísimo, así sean selecciones juveniles o Sub 23 como en este caso y eso para cualquier entrenador es un paso muy grande. No hubo ninguna duda al respecto. Si bien estaba trabajando se lo comenté a la gente de Central Córdoba porque había tenido un par de acercamientos anteriores, así que no tuve mucho que pensar, sobre todo estando cerca de amigos, que lo fue lo que más me empujó a decidirme y aceptar. Por supuesto que en el medio estaba la posibilidad de conocer otro fútbol, otra cultura y un país con una historia enorme. Es un privilegio estar en este momento acá.
¿Cuál es bien la función que te toca cumplir y hasta cuándo firmaste contrato?
Soy el entrenador de la selección Sub 23, que es la olímpica. Estoy acompañado por un cuerpo técnico de seis o siete personas y además soy el supervisor de la Sub 20, con la que tuve muy poco todavía y que va a jugar la Copa Asia de la categoría en junio del año que viene. Mi contrato es hasta los primeros meses de 2019, que es donde se terminan de completar los compromisos para estas dos selecciones. Mi trabajo es como el de cualquier seleccionados, diseñar un grupo de trabajo, convocar, elegir los lugar donde competir. Acá hay un grupo importante, con un director ejecutivo general, que es un jugador histórico de Arabia. Hay mucha gente trabando en la Federación y está todo muy organizado. El fútbol es muy rico, pero necesitan repercusión y resultados a nivel internacional y es lo que están buscando.
¿Y qué otras competencias tienen por delante?
Además de la Copa Asia en China tenemos una fecha Fifa en marzo, después los juegos olímpicos de Indonesia en agosto, y en septiembre, octubre y noviembre tres copas Fifa donde a veces se eligen entre distintos torneos, como el que jugamos hace poco en China y que pudimos ganar. Eso nos ayudó muchísimo para generar confianza en mi trabajo y a conseguir rivales y torneos importantes. La idea es competir con los mejores del mundo para elevar el nivel de los jugadores.

En ese primer torneo que jugaron el arranque fue el mejor, con un título.
Sí, fue en China con un par de equipos muy fuertes de acá de Asia y con México, que fue el campeón olímpico en 2012. A China y México les ganamos 2 a 0 y empatamos con Corea y pudimos ser campeones. Fue una competencia muy dura, una especie de simulacro de lo que va a ser la Copa Asia, en la que van a intervenir 16 equipos. De los 28 jugadores que llevé jugaron 24 y además no nos hicieron goles.
Siempre trabajaste con juveniles. ¿Es similar a lo que se hace en Argentina o el hecho de que sea otra idiosincrasia te cambia algo? ¿Podés trabajar con las formas que siempre tuviste o tendrás que cambiar en algo esa metodología de trabajo?
Acá está muy arraigado el sistema 4-2-3-1 porque hay muchos técnicos extranjeros y muchos jugadores hábiles. Con el equilibrio de ese sistema podés intentar un fútbol vistoso, aprovechando la técnica y el talento de los jugadores. Mi trabajo obviamente siempre se adapta al lugar. Si bien en los últimos años trabajé con jugadores en formación también dirigí mucho tiempo a profesionales. Hay que adaptar primero lo que hay a lo que uno quiere plantear como objetivo. Como dije, acá son resultados pero la ventaja de dirigir a una selección es que podés elegir al jugador que querés, aunque no tengas demasiado tiempo para instalar una idea y mecanizarla. Hay que ponerse a trabajar con lo que tiene el jugador individualmente, con lo que está acostumbrado a hacer en lo colectivo, optimizar eso y tratar de disimular defectos y ciertas carencias. Por ahora el primer objetivo fue fortalecer mentalmente al equipo para que sea duro al recuperar y algo de eso logramos porque en el torneo que te dije no nos hicieron goles. Buscamos también tener mucha posesión de balón y para eso hay jugadores claramente adaptables, y tratar de ser inteligentes para detectar los defectos del rival y aprovecharlos. La primera competencia fue muy buena. Si bien hay cosas por corregir quedé muy conforme con lo que hizo el equipo y creo que esto es un piso a partir del cual elevar el rendimiento y buscar resultados.
¿En esto de que son exigentes y resultadistas, vos también vas a estar dentro de ese contexto, a expensas de los resultados, o por tratarse de selecciones juveniles se puede aspirar a esos procesos de mediano o largo plazo?
Eso te lo puedo contestar de acuerdo a los resultados que obtengamos en la Copa Asia (risas). Lógicamente que en este fútbol y a este nivel tienen todas las posibilidades de elegir y traer entrenadores de todo el mundo y eso redobla la exigencia. Pero después de esta competencia voy a saber si el trabajo fue valorado o si no ha llegado a conformar a la gente que decide como para tener continuidad. El fútbol en todo el golfo, pero sobre todo en Arabia Saudita, tiene exigencias y urgencias como en los lugares más profesionalizados. Primero hay que ganar y después sí habrá tiempo para implementar otras cosas.
Algo mencionaste, ¿pero cuáles son las características del fútbol árabe?
Sobre todo en el fútbol saudí, donde hay jugadores talentosos, rápidos y de buena técnica hay una predisposición a atacar, a un fútbol abierto, con posesión de pelota y elaboración de juego. Eso se ve por ahí disminuido porque los equipos tienen muchos extranjeros, porque la economía se los permite, y es hace que muchos árabes no sean titulares en sus equipos, incluso los de la selección mayor. Obviamente eso los hace perder continuidad. Si no juegan los de la selección mayor imaginate qué queda para los de la Sub 23 o la Sub 20. De todas formas tienen un torneo olímpico, que es como el de reserva nuestra, pero de buena calidad, donde hay mucha organización y donde compiten muchos de la Sub 23. En líneas generales es un fútbol vistoso, ofensivo y con grandes potencialidades para desarrollar. Los árabes son sin dudas los equipos más fuertes del golfo por calidad de jugadores y por posibilidades económicas. De hecho este año regresan al Mundial.
¿Cómo te cayó la salida del Patón?
Fue muy raro porque habían pasado sólo dos convocatorias y sobre todo para gente como ellos, como el Patón y el Camello, de prestigio internacional, que ganaron cosas en todas partes del mundo. Era la posibilidad de hacer un equipo un poco más sólido en lo que le falta, que es en la recuperación de pelota y el ordenamiento defensivo, pero ya lo explicó Bauza en su momento. Son amigos y esas cosas duelen y chocan pero en este medio es algo bastante común porque se cambia abruptamente y se tienen en cuenta los resultados más que nada. A veces se hace difícil sostener un proceso a mediano plazo, ni hablar a largo plazo.
¿Ahora tomó el puesto Pizzi, a quien conocés por su paso en Central. ¿Cómo va a hacer el trato con Juan?
Pasa que el trabajo de las selecciones juveniles se desarrolla en otro lugar, en otros tiempos. Cuando hay fecha Fifa cada selección generalmente sale del país y no se comparte tiempo. No sé cuándo se pondrá a trabajar Juan, pero lo que nosotros hacemos ya está planificado para todo el año y obviamente dependemos de los resultados. Ahora el 20 de diciembre hay una convocatoria para jugar la Copa Asia, que se juega del 10 al 27 de enero en China y son los objetivos a los que aspiramos para conseguir no sólo resultados, sino para afianzar el fútbol de Arabia a nivel continental. Por supuesto pretendemos además promover jugadores porque son muy ricos técnicamente. Más allá de que no tienen una buena base en divisiones inferiores hay jugadores con mucho talento.

Otro país, otra vida, otra, idiosincrasia

"El país está fuertemente cruzado por la religiosidad, es gente muy abocada eso. Los musulmanes son estrictos y tienen un acercamiento a su Dios muy grande, con cinco rezos diarios, lo que marca su idiosincrasia. Es una sociedad donde no hay crímenes, droga ni esas cosas que nosotros vemos como moneda corriente. Todavía no conozco demasiado porque estoy trabajando mucho y no tuve tiempo para hacer vida social. Conmigo fueron siempre muy amables y todo lo que necesito en cuestiones profesionales lo tengo. Ponen todo a disposición de uno. Sin dudas es una sociedad muy diferente a la nuestra y los que tienen que adaptarse son los que llegan. Hoy me siento cómodo y muy agradecido a la gente que hizo posible que esté acá", relató Teglia sobre la vida y la idiosincrasia de la sociedad árabe.

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