Empate en Avellaneda
Con corazón más que con fútbol, Racing logró en el final el empate en el clásico ante Independiente, que consiguió su gol en la única llegada que tuvo. Daniel Montenegro abrió el marcador para Independiente a los 40' del primer tiempo y Racing recién pudo igualar a los 90' a través de Franco Sosa.

Lunes 25 de Agosto de 2008

Con corazón más que con fútbol, Racing logró en el final el empate en el clásico ante Independiente, que consiguió su gol en la única llegada que tuvo. Daniel Montenegro abrió el marcador para Independiente a los 40' del primer tiempo y Racing recién pudo igualar a los 90' a través de Franco Sosa.

Racing tuvo a Independiente para el cachetazo en los primeros minutos de juego pero lo que pudieron haber sido goles, fueron bloopers de Luguercio.

Racing entró fácil por las bandas, con Moralez por la izquierda y Prichoda por derecha y el sistema de tres en el fondo a Independiente le complicó la existencia. Con cambios de ritmo y algún que otro toque, Racing lo tuvo a su disposición, pero Luguercio falló.

Primero fue un centro atrás de Moralez que Prichoda devolvió al medio y Luguercio estrelló con un cabezazo la pelota en el travesaño. Minutos después, otra jugada similar en la que Prichoda con un cabezazo anuló la salida de Assman y Luguercio, con los siete metros y moneda que tiene el arco libres se estiró pero su cabezazo salió junto a un palo.

También Racing mostró buen toque en los tres cuartos como cuando trianguló con Moralez, Luguercio y Zuculini pero tampoco hubo definición.

Independiente soportó el chubasco y con el paso de los minutos fue emparejando la situación.

Lucas Mareque aparecía siempre solo por izquierda y no era aprovechado por Independiente, hasta que a los 40 finalmente lo tuvo en cuenta y en un contragolpe tomó distancia de Mercado, sacó un disparo no tan fuerte que el debutante Migliore dio rebote y Montenegro, a la carrera, empujó al gol. Era la primera llegada clara del Rojo.

Racing se fue al vestuario con un nuevo golpe al corazón mientras que en el descanso Claudio Borghi comenzó a elucubrar a un nuevo equipo. Entró Calello por Higuaín, y con el correr del segundo tiempo sacó a Gandín y a Leonel Núñez y metió a Leonel Ríos y Grisales. Así terminó con la línea de tres que tantos problemas le produjo, puso dos líneas de cuatro y a Montenegro como el hombre más adelantado, casi sin jugador de área.

Llop hizo todo lo contrario, metió más gente en el campo y priorizó ese esquema por más de haber sacado a Prichoda, uno de los mejores jugadores del primer tiempo, y en su lugar puso a Sánchez Sotelo, hizo salir a Adrián Lucero, de opaca labor e intentó con Leandro González.

Racing, sin Maxi Moralez, que salió lesionado y sin Prichoda, los hombres más efectivos junto a Zuculini, no fue el mismo, y buscó como pudo. Lo tuvo Sánchez Sotelo pero la mandó a las nubes.

Se moría el partido cuando Racing igualó. Mercado mandó un centro frontal que peinó Sánchez Sotelo y con la defensa de Independiente mal parada, dejó a Sosa habilitado para fusilar a Assmann.

Los pibes de Racing volvieron a salvar a su equipo pese a seguir sin victoria y en zona de promoción, mientras que los nuevos volvieron a fallar. Fueron los caso de Luguercio y Migliore, quien erró la única pelota que le llegó clara. l