Jueves 26 de Noviembre de 2020
El velatorio de Diego Maradona terminó de la manera en que no tenía que terminar. De manera abrupta y antes de lo previsto. El desborde y el caos que se generó puertas adentro y fuera de la Casa Rosada derivó en la suspensión definitiva del sepelio.
Fanáticos que querían despedir al ídolo desbordaron este jueves por la tarde el operativo dispuesto para desarrollar el velatorio del máximo ídolo argentino. Hubo corridas, piedrazos y heridos durante el operativo, que también derivó en que el féretro que contiene los restos del crack argentino fueron llevados a otra dependencia de la Casa Rosada por seguridad.
En medio del desborde, algunos hinchas incluso se subieron a las rejas que protegen la casa de gobierno y otros coparon la explanada. La policía logró dispersar a la gente con camiones hidrantes y gases lacrimógenos. Luego Gendarmería ingresó a la sede gubernamental y a las 15.30 la situación parecía controlada, aunque de a ratos volvían las corridas y se repetían las imágenes de momentos tensos.
Los problemas se generaron porque se acercaba el horario de cierre del velatorio, originalmente dispuesto por la familia a las 16, lo que hizo que muchos se desesperaran ante la posibilidad de quedar afuera, pero luego se definió la extensión del horario hasta las 19.
En un primer momento algunos hinchas e integrantes de la policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires habían protagonizado incidentes en las inmediaciones de la Casa Rosada. La situación se generó luego de que se cerrara la fila de acceso al velatorio. Hubo una corrida inicial y luego otra; llegaron los piedrazos. Los uniformados intervinieron con camiones hidrantes para dispersar a la gente con agua.
Si bien el velatorio arrancó temprano, pasadas las 6 de la madrugada, hacia el mediodía la cantidad de fanáticos era tal que la hilera tenía alrededor de 3 kilómetros de extensión. Ese fue precisamente el inconveniente, al notar muchos que se iban a quedar a fuera comenzaron a frustrarse y generarse corridas. La policía cruzó varios camiones para cortar la fila de ingreso a Balcarce 50.
Otra situación se generó directamente en el acceso a la Casa Rosada, que durante horas se mostró organizado pero por la tarde entró en caos. Una marea humana ocupaba la explanada de ingreso al edificio gubernamental. Finalmente, llegaron gendarmes y más refuerzos policiales, tras lo cual se calmaron los ánimos.
Está prevista una ceremonia familiar íntima, previo al entierro en el cementerio Bella Vista, donde ya descansan los restos de los padres de Diego Maradona.