Martes 17 de Agosto de 2021
A los 9 minutos Central logró la ventaja en el marcador con un golazo que convirtió Marco Ruben ubicado en la punta izquierda y desde un ángulo muy cerrado, ubicando la pelota junto al segundo palo del arco de Cleiton. Y mientras el festejo canalla era total y los jugadores de Bragantino se encaminaban resignados hacia la mitad de la cancha, otra vez irrumpió la tecnología. El VAR de nuevo jugó su rol. Para trazar las directrices y establecer que el goleador centralista estaba medio pie adelantado al momento de recibir la asistencia de Emiliano Vecchio.
La primera señal sobre lo que estaba revisando el VAR la dio el árbitro uruguayo Chistian Ferreyra, que gesticuló indicando que se estaba chequeando la posición de Ruben al momento de recibir el pase de Vecchio, y tras algunos minutos de incertidumbre, hizo el gesto de que se anulaba la conquista, desatando la bronca de los hinchas en las redes sociales de manera espontánea.
La televisión demoró varios minutos en repetir la imagen en cuestión para permitir observar la ubicación de Ruben, la que fue exhibida marcando una línea roja que atravesaba la mitad de un pie del atacante auriazul, para así fundamentar la decisión de invalidar el gol.
El gol de Central no convalidado reedita la discusión que gira en torno al criterio milimétrico con el que se utiliza el VAR en los torneos que organiza la Conmebol, que ya tuvo antecedentes con los equipos argentinos, el más reciente remite a Boca, que ante Atlético Mineiro le anularon dos goles por los árbitros que controlaban los videos. Paradójicamente siempre ante los conjuntos brasileños. Como también le ocurrió a Cerro Porteño.
Es oportuno recordar que las autoridades de la Premier League han decidido recientemente modificar el ancho de las líneas del VAR para así evitar sancionar posiciones adelantadas tan insignificantes, para así evitar distorsionar la esencia del fútbol.