El uno por uno de Newell's fue solo decepción
El resultado en contra fue categórico y habla a las claras de la decepcionante presentación de Newell's. Nadie se puede rescatar de la goleada que sufrió contra River por 4 a 1 en el Monumental. La diferencia de clase del millonario, pero ante todo sus propias limitaciones, fueron condenatorias para la lepra.

Sábado 13 de Agosto de 2022

Lautaro Morales 4: los goles no fueron su responsabilidad. Tampoco hizo nada para evitarlos.

Willer Ditta 4,5; el empuje y el coraje hasta en los instantes adversos. Irregular en la marca.

Gustavo Velázquez 4: le costó imponerse a Beltrán. No dio seguridad como último hombre.

Facundo Mansilla 3: Solari lo encaró varias veces y lo superó sin problemas.

Armando Méndez 3,5: no ayudó en defensa y chocó más de lo que jugó cuando subió.

Juan Sforza 4: flojo en la contención pese al esfuerzo que realizó.

Julián Fernández 3,5: fue su responsabilidad de que Quintero conduzca con tanta soltura.

Guillermo Balzi 4: un pase milimétrico en el inicio de la jugada del gol y algún intento individual.

Leonel Vangioni 3,5: por su sector, River progresó mucho. No llevó nunca juego por la banda.

Ramiro Sordo 3: nunca fue incisivo. No llegó a terminar ninguna jugada por afuera.

Djorkaeff Reasco 3: debió cumplir una función que no le conviene, de aguantarla arriba.

Ingresaron:

Pablo Pérez 4: el gol y la actitud para darle algo de claridad a la distribución.

Nazareno Funez 3,5: muy poca participación en la ofensiva.

Martín Luciano 4: la entrega para frenar a los adversarios, aunque con suerte dispar.

Francisco González 3,5: trató de encarar y ser profundo por afuera. Y no lo logró.

Genaro Rossi -: pocos minutos y apenas una acción personal que no prosperó.

El DT Javier Sanguinetti 3,5: No cumplió con la misión de armar un equipo que, con bajas por lesiones y un funcionamiento en declive, tenía una parada brava. La lepra salió a jugar pensando especialmente en entorpecer a River y no lo consiguió. Lo atacaron por todos lados y lo terminaron goleado. Newell’s no fue ni sólido, ni combativo y mucho menos tuvo juego.