Ovación

El tsunami llegó al fútbol argentino

La AFA tuvo que salir a emitir un comunicado aunque la dirigencia se mantuvo en silencio. Los acusados locales están técnicamente prófugos.

Viernes 29 de Mayo de 2015

Un día después de que se desatara el escándalo, el Fifagate llegó como un tsunami a las costas de las asociaciones de fútbol implicadas y por supuesto a la AFA y todo lo que la rodea. Otra hubieran sido las implicancias si Julio Humberto Grondona estuviera vivo, pero sus sucesores por supuesto no están tranquilos. Después de no haber dicho palabra el miércoles, la casa madre del fútbol argentino emitió un comunicado en el que dice que los balances sobre lo ingresado por la Copa América están en regla. Pero la denuncia de la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, habló de otra cosa: sobornos, organización mafiosa, lavado de dinero y acusó sin nombrarlo a Don Julio, y con nombre y apellido a tres empresarios argentinos, que se mantienen técnicamente prófugos, involucrados en los derechos de TV de esa y muchas competencias del continente y hasta la Afip les presentó otra denuncia por evasión de impuestos. Las olas fueron tan grandes que hasta la productora del gobierno nacional, Fútbol para Todos, debió salir a despegarse del asunto.

El presidente de la AFA, Luis Segura, sigue en Zurich participando del 65º Congreso de la Fifa que hoy tratará la elección de su nuevo presidente, para el que Joseph Blatter no se bajó ni medio centímetro y aspira a su quinta reelección (ver página 10). Y no emitió declaraciones oficiales. Sólo en una pausa del mismo dijo: "No es agradable todo esto". Mientras, la entidad que preside, a diferencia del miércoles cuando sólo colgó en la web el escueto comunicado de la Conmebol, ayer emitió el suyo, bastante previsible por cierto. En él (ver aparte) afirma que todos los ingresos por las Copa América están asentados en los balances y que están a disposición de la investigación. La Justicia estadounidense afirma que el presidente de la AFA del 2013, Julio Grondona, recibió 15 millones de dólares de parte de las empresas conducidas por los empresarios argentinos denunciados, Alejandro Burzaco (CEO de Torneos y Competencias), Hugo y Mariano Jinkis (Full Play), para la firma del contrato y por la Copa América de 2015, 2016, 2019 y 2023. Lo que hay que dilucidar es si el acusador y los acusados están hablando de las mismas cifras.

Pero además, la diputada porteña y ex miembro del gabinete kirchnerista Graciela Ocaña hizo un reclamo judicial para que se investigue si fondos del Fútbol para Todos fueron usados para pagar los sobornos denunciados (ver "Todo comenzó con..."). Por eso, el coordinador del programa de fútbol del gobierno, Pablo Paladino, negó cualquier vínculo con los empresarios argentinos buscados por la Justicia, aunque Torneos transmite el fútbol argentino en el exterior y de hecho Fútbol para Todos contrató sus servicios para partidos del Mundial 2014, el Mundial Sub 20 y la Copa América.

El mismo Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, también habló del tema y deslizó que, como el gobierno nacional es socio minotario del Grupo Clarín, que tiene el 50 por ciento de Torneos y Competencias, podría pedir la intervención judicial de la empresa. Y no hizo hincapié en su socia en el fútbol local: la propia AFA.

Precisamente, en la AFA ayer también fue un día de mucho silencio y confusión. No hablaron casi ninguno de sus dirigentes, excepto el presidente de Belgrano, Armando Pérez, quien señaló que le parecía raro que Blatter no fuera detenido. El resto no opinó y la dirigencia del fútbol rosarino tampoco se expuso, pero sí dejó entrever en charlas informales con Ovación que están sorprendidos y consternados por lo ocurrido.

Por lo pronto, si bien la AFA no acusó movimientos reales respecto del escándalo que sacudió la estructura de la Fifa misma, y en especial todo lo que tiene que ver con su ala americana, sí la jornada giró mucho en torno a la situación procesal de Burzaco y los Jinkis (ver aparte), cuyo pedido de extradicción por parte de la Justicia de Estados Unidos podría tener curso de parte de las autoridades argentinas.

El tsunami sigue en ebullición en Zurich y hasta el mismo Blatter dijo ayer que vendrán más malas noticias. Por lo pronto, en lo que al fútbol argentino se refiere, falta que hablen los acusados, para lo cual primero deberán comparecer judicialmente, y que se sepa qué elementos dispone la Justicia estadounidense para sostener la acusación de soborno contra Grondona, que salpica a toda la AFA. Por supuesto, continuará.

Los empresarios, perseguidos por la Justicia y la Afip

Los tres argentinos imputados por el escándalo de corrupción en la Fifa están técnicamente prófugos de la Justicia argentina, que dispuso sus detenciones a pedido de los tribunales de Estados Unidos. Sin embargo, el abogado defensor de dos de ellos, Hugo y Mariano Jinkis, aseguró que están en Buenos Aires y "no van a eludir la Justicia", mientras que Alejandro Burzaco estaría en Europa.
La solicitud de extradicción de los tres imputados por parte de la Justicia de EEUU, en el marco de la investigación por supuestos pagos de sobornos y lavado de dinero con pagos ilegales entre importantes dirigentes de la  Fifa, llegó al juez federal argentino Marcelo Martínez de Giorgi (estaba de turno y ya fue sorteado para que se haga cargo el juez Claudio Bonadío), que rechazó pedidos de exención de prisión que habían presentado los abogados, que pueden apelar ante la Cámara Federal porteña, pero no se librarán de la cárcel y seguramente de la extradicción, ya que el mismo canciller Héctor Timmerman dijo que hay un acuerdo bilateral con Estados Unidos por cuestiones de esta índole. Y es el Poder Ejecutivo el que tiene la última palabra luego de que los pasos procesales hayan sido cumplidos.
Hasta anoche, los Jinkis no se habían presentado a la Justicia pero su abogado, Jorge Anzorreguy, dijo que no "está en sus espíritus fugarse". Mientras que el último tuit de Burzaco lo ubicaba saliendo desde Londres a Zurich el miércoles a la mañana. Nada se supo de él desde entonces.
Claro que los imputados podrían zafar de la extradicción, porque antes podrían afrontar una denuncia penal en el país de la Afip. El organismo que preside Ricardo Echegaray los acusa de evasión tributaria, asociación ilícita fiscal y lavado de dinero y en el escrito presentado ante la Justicia penal tributaria, agregó un escrito presentado hace 20 días ante la Fifa, antes de que se desatara el escándalo, en el que solicitó información sobre registro de transferencia de jugadores (los Jinkis tendrían directa relación con ese rubro) y le fue denegada. En su presentación, la Afip asegura que la Fifa nunca colaboró.

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