Ovación

El tema es Central

Tiene muchas chances de llegar a la cuarta final teniendo en cuenta la categoría de Temperley. Haber dejado en el camino a Newell's es una medalla que ya se puede colgar, pero ahora va por lo que se le viene negando: el título

Domingo 18 de Noviembre de 2018

Central ya ganó su propia Copa Argentina por lo que significó su triunfo en el clásico. Por ese 2-1 a Newell's en cuartos de final que los hinchas disfrutan como si fuera un título. De acuerdo a la lógica hasta se podría advertir que tiene enormes chances de transformarse en finalista teniendo en cuenta que enfrentará a un Temperley que no anda con buen paso en la B Nacional. Es un torneo a medida del canalla, no por casualidad esta será la quinta semifinal consecutiva. Todo es cierto. Pero, siempre hasta ahora apareció un contratiempo para que el trofeo no llegue a Arroyito.

   No es aconsejable gastar a cuenta. Como tampoco achicarse antes de la ocasión. Pero en el fútbol siempre se escriben papeles haciendo futurología. Esas frases: "cómo no le vamos a ganar", "con tirarle la camiseta y la chapa alcanza", "esta vez no se nos escapa" tienen doble filo y pueden cortar, herir y transformarse en negativas.

   "Si no ganamos hoy se vendrá abajo todo", "para pasar sufriendo y perder otra final prefiero que se haya terminado acá", "que se vayan todos", las frases temidas.

   Es que así como un triunfo proyectará a un posible Central campeón, a un canalla que puede meterse en la Libertadores 2019; una derrota también puede marcar el fin de otro ciclo sin gloria como pasó con tres técnicos y, lo que es peor, hundir otra vez al equipo en una pelea muy distinta en el promedio (realmente está complicado para la próxima Superliga), algo que ya nadie podría volver a resistir.

El recorrido

Si el equipo llegó hasta acá es porque supo cómo hacerlo. Ya sea con aquella primera goleada lógica por 6 a 0 ante el desarmado Juventud Antoniana, pasando por los sufridos penales frente a Talleres y Almagro. Con el pobre primer tiempo del clásico hasta ganarlo de taquito en el segundo. Es decir con todas las variantes. Como para que nada lo asuste y menos un Temperley gasolero como su apodo.

   Jugar partidos a todo o nada es algo que le sale bien a Central (sólo perdió en las tres finales, aunque la primera fue por penales ante Huracán y en la última semifinal por la misma vía ante Atlético Tucumán), por eso siempre es protagonista de esta Copa Argentina que tomó vuelo y valor con el tiempo, con esa clasificación a la Libertadores que da como premio mayor. Y muchos de sus jugadores saben de qué se trata. Aunque un par no estarán hoy entre los once y los extrañará sin dudas, como son el Chaqueño Herrera y el Pachi Carrizo; en el banco volverá Marco Ruben y es una buena alternativa. Sin dudas será especial para Ortigoza y también para Caruzzo, que no se lo quiere perder.

Y que enfrente esté un rival del ascenso no es menor pero es una cierta ventaja, aunque en esta edición a uno similar, como Almagro, lo superó recién por penales tras un 1-1 en los 90'. En la anterior despachó a Cañuelas (1-0) y Riestra (2-1) sin sobrarle demasiado y en 2016 si bien venció a Deportivo Morón 2-0, la tranquilidad llegó a los 92' con un grito de Ruben.

   Por eso los auriazules no deberán descuidarse. Un gol sorpresivo de arranque podría tirar abajo todo. Como es cierto que una conquista temprana le allanará el camino. Igual, sin desesperación porque son 90 minutos de fútbol y Central tiene todas las ventajas que pueden necesitarse sobre el rival. Sólo tendrá que demostrarlas en el estadio Mario Alberto Kempes.

Toda la obligación

Lo concreto es que Central jugará la semifinal contra el gasolero y debe ganarla. Con simpleza o ajustadamente, por goleada o por 1 a 0 sobre la hora. Hasta por penales vale, claro que vale.

   Y el valor está dado en la necesidad auriazul. De llegar a conquistar un título a nivel nacional que no logra hace 31 años, justamente frente a Temperley, cuando el Negro Palma marcó el 1 a 1 de penal con el que, además, Central en ese torneo 1986/87 de la mano de Angel Zof postergó a Newell's, nada menos.

   Hoy en la conducción técnica está el Patón Bauza y el rival celeste otra vez en el camino, en ese por el que ya dejó tirado al rival de toda la vida, en el que Central deberá caminar firme a la cuarta chance de levantar el trofeo del que estuvo cerca en 2014, 2015 y 2016; también en 2017 cuando los penales le dijeron no en semifinales, una instancia como la de hoy, que dará paso a la gran final. Contra River o Gimnasia, los otros semifinalistas, pero ese será un tema a tratar cuando le toque jugar.

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