Miércoles 16 de Octubre de 2019
Lionel Messi ganó por sexta vez el Botín de Oro como máximo goleador de Europa. Fue a la entrega de premios acompañado con su familia, Antonela Roccuzzo y sus hijos mayores, Thiago y Mateo. Fueron ellos quienes le entregaron el galardón a su padre y captaron toda la atención de las cámaras.
Estuvo ausente Ciro, el menor del clan Messi, quien por ser muy pequeño no lo llevan a las galas de entregas de premios a los que, recurrentemente, es invitado como máximo favorito el crack rosarino. Esta vez, como sucedió en en la gala de los premios The Best, la gran estrella fue el inquieto Mateo.
Una vez más el hijo “del medio” de la estrella del Barcelona y la selección nacional hizo un show frente a los fotógrafos y camarógrafos que cubrieron la premiación. Primero se mostró algo nervioso, pero después, ya sobre el escenario, sacó la lengua y se “robó” el micrófono cuando sacaban la foto final.
Fue un momento emotivo y también gracioso, aunque a los padres los puso un poco inquietos. Las ocurrencias del pequeño, siempre divertidas e inesperadas, suelen tomarlos por sorpresa, más cuando las travesuras las hace en público. Lo reconoció el propio Messi, quien confesó su preocupación.
"Lo estamos cortando un poco porque se nos está yendo de las mano”, admitió, y contó: “Es así. La gente por ahí se ríe cuando yo cuento o hago saber de cosas. Por ahí se cruzan o están cinco minutos, lo conocen o lo tratan cinco minutos, y dicen realmente es así lo que vos decís, no mentís en nada".