Ovación

El semestre futbolístico de Central con el Chacho Coudet dio superávit

Rosario Central mostró más virtudes que defectos en la primera etapa del torneo de 30 equipos, en la que fue siempre protagonista y terminó en el lote de los equipos de arriba.

Miércoles 10 de Junio de 2015

Con el partido de Independiente se cumplió un ciclo en Rosario Central. Un proceso que incluyó 15 partidos con una suma de puntos más que importante. Y desde el momento en que finalizó el choque contra el Rojo se abrió otro capítulo, el del análisis. Porque será tiempo de repasar las cosas que se cumplieron tal cual lo previsto y aquellas que quedaron en el tintero y necesitan un reacondicionamiento de cara a lo que viene. Ni más ni menos que un período de balance, en el que a la luz de los resultados hay más puntos a favor. Aquella apuesta que se hizo con Eduardo Coudet al mando del equipo transitó por caminos seguros y, lo más importante, sin sobresaltos pronunciados. Cumpliendo y hasta superando las expectativas, amén de que el armado del proyecto había puesto el foco en una buena campaña. Algunas de las causas del superávit.

a.- Después de tanto luchar terminó en el lote de arriba

Poner frente a los ojos la tabla de posiciones obliga a una conclusión lógica: la buena campaña que se está realizando. Varios jugadores hablaron tras el partido con Independiente sobre que les hubiese gustado alcanzar los 30 puntos (muchos hicieron foco en los puntos perdidos especialmente contra River y el Rojo), pero haber quedado a cuatro del líder San Lorenzo (River lo puede alcanzar si vence a Tigre) no suena a poco. Más bien todo lo contrario. Es cierto que en el reinicio de la competencia nada garantizará seguir sumando en esta proporción, pero sí es un hecho que para Central la ambición será más sencilla de sostener, aun sabiendo que el camino por recorrer será largo. Ocurre que el Canalla logró armar una buena base futbolística, confiable,  a partir de la cual apoyarse para tomar impulso cuando la pelota vuelva a rodar. Además, nunca le pesó la chapa de candidato, ya que nunca estuvo a más de cuatro puntos de la cima.

b.- Una idea de juego de la que nunca intentó apartarse

A veces con aciertos, otras con errores, Central tuvo un comportamiento futbolístico coherente, del que intentó valerse para hacer pesar sus armas. No hay nada que pueda ir en contra de ese pensamiento. Cuesta encontrar alguno de los 15 episodios vividos en el que el equipo de Coudet haya traicionado su idea de juego. Ese ir siempre para adelante jamás claudicó. Y no hubo miramientos si la condición era local o visitante, como tampoco el color de la camiseta de enfrente. Quedó demostrado en el Monumental, donde más allá de la derrota contra River se le dio vida a una compostura audaz, con la osadía que siempre se predicó. Los dibujos tácticos también fueron varios, incluso hasta existieron mutaciones dentro de un mismo partido y en muchas ocasiones fue para bien. Pero esos esquemas jamás fueron un condicionante a partir de los cuales la idea quedara a remolque. Todo parte de una mentalidad ganadora.

c.- Fue un hueso duro de roer para todos los rivales

Si hay algo de lo que se habló de este Rosario Central fue del invicto, que duró nada menos que 13 fechas, hasta que apareció River Plate. ¿Cuál es la primera lectura, la más sencilla si se quiere, a la cual echar mano? Que el equipo del Chacho Coudet resultó un rival dificilísimo para cualquiera. Con una particularidad: dentro de ese amplio espectro a la mayoría de los rivales logró imponerles sus propias condiciones. En el Gigante de Arroyito o fuera de Rosario, el Canalla se las ingenió para hacer pesar sus virtudes. Y muchas veces apelando a la rebeldía cuando las cosas no le salían de acuerdo a lo previsto. Pueden dar fe de eso los siete equipos (Tigre, Atlético de Rafaela, Colón, Huracán, Estudiantes, San Martín de San Juan y Lanús), que le empezaron ganando pero que ninguno logró torcerle el brazo. Hacía 28 años (1987) que Central no perdía un solo partido (4-1 ante Boca Juniors) en un semestre.

d.- Ruben mostró un gran nivel y terminó siendo el goleador en esta etapa

Marco Ruben es el goleador del torneo. El dato por sí solo puede no aportar demasiado, pero abordado desde el contexto tiene un significado especial. Es que si el 9 convierte mucho es porque el equipo genera en una proporción importante. Según las páginas encargadas de las estadísticas, el Canalla es el equipo que más veces remató, en 206 ocasiones, aunque claro, no todas fueron al arco. Los goles fueron 21 y la mayoría de ellos cayó en poder de Ruben. Cualquiera de los 30 entrenadores quisieran contar con un equipo que llegue mucho y un delantero con la lucidez que, al menos hasta aquí, mostró el ex Tigres de Monterrey, México. Para el segundo semestre será una cuenta pendiente lograr que más jugadores puedan llegar al gol, especialmente los volantes ofensivos. Hasta aquí sólo cinco futbolistas (Ruben, Niell, Cervi, Donatti y Villagra) convirtieron.

e.- Sumó mucho al principio pero se desinfló en el último tramo

El torneo de Rosario Central expone dos etapas muy bien marcadas, al menos en lo que a la sumatoria de los puntos se refiere. La primera de una contundencia llamativa y la segunda de un tránsito mucho más cansino. ¿Cómo se puede explicar esto? Fácil. En los primeros cinco partidos del campeonato fueron todas victorias, mientras que en las últimas diez presentaciones el equipo pudo llegar a obtener solamente dos triunfos (el resto fueron siete empates y una derrota). Está más que claro que el comportamiento extraño fue el primero de los dos. “¿Ustedes pensaban que íbamos a ganar todos los partidos”, tiró Eduardo Coudet, a modo de broma, después del empate en Rafaela. Lo cierto es que de aquel arranque arrollador a esa segunda etapa del campeonato hay diferencias. No un abismo, pero sí una distancia significativa. Atribuible a un sinfín de causas, pero palpable. Fue lo que lo llevó a retroceder algunos casilleros en la tabla.

f.- No todos los refuerzos jugaron en la medida que se esperaba

Este proceso contó con la llegada de siete refuerzos. Disputadas 15 fechas hubo rendimientos que merecen ser destacados y otros que estuvieron muy por debajo de lo esperado. Sobresale el caso de Ruben, titular en todos los partidos y además goleador del equipo. También el de Villagra (a partir de la tercera fecha fue siempre titular) y hasta lo de Delgado, quien pese a no convertir fue de menor a mayor. El resto jugó poco. Pablo Alvarez (5 partidos) por una cuestión personal, pero José Luis Fernández terminó perdiendo el puesto con Jonás Aguirre (7) y Gustavo Colman (4) nunca entregó lo que de él se espera. El caso más emblemático es el de Jonathan Ferrari, con sólo dos partidos desde el inicio y fuera de la lista de concentrados en el último encuentro. Una clara señal por parte de Coudet de que difícilmente sea tenido en cuenta para el próximo semestre, pese a que tiene contrato.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS