El problema fue la falta de experiencia

Jueves 08 de Mayo de 2008

En Central el futuro institucional asoma despejado por los buenos vientos de cambio que soplan desde la gestión de Horacio Usandizaga. Pero en lo futbolístico es evidente que los dirigentes y asesores están pagando el costo de la inexperiencia y el desconocimiento. Lo que sucedió con la búsqueda y contratación de los refuerzos antes del actual torneo así lo demuestra. Y quedó ratificado ahora con lo ocurrido en torno a la continuidad de Jesús Méndez. Porque cuando acordaron el préstamo del futbolista con el club suizo, así como el monto de la opción de compra del pase, también debieron rubricar el contrato con el volante en caso de que hicieran uso de la opción establecida, documento que hubiera quedado nulo si los canallas no decidían su compra. Este es el procedimiento lógico, habitual y más conveniente para preservar los intereses. Pero esto no sucedió, por esa razón todo lo que se puede decir hoy es en vano.

Es que de nada sirve tener una opción por el pase del jugador si a la vez no se rubrica el correspondiente convenio a futuro con el futbolista, algo que debe hacerse en el momento que se firma el empréstito. Y en ese vínculo bien pudo haberse establecido que el mismo quedaba sin validez si Central perdía la categoría, argumento que es utilizado ahora como excusa por el representante de Méndez. Vaya de consuelo para las autoridades auriazules que este caso que los enoja no es el primero en el fútbol argentino, ya hubieron algunos más.

De todas formas, y más allá de este contratiempo, los dirigentes y asesores de Central deberán comprender que en el negocio del fútbol la palabra tiene un valor tan relativo como efímero, porque aunque mal que les pese, los futbolistas juegan por plata. Y para el mejor postor. Y esto desde lo profesional es irreprochable.