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El primer triunfo del ciclo Torrente en Newell's, un nuevo aliado para el trabajo del DT leproso

La producción del viernes en La Plata fue captada por el cuerpo técnico rojinegro como otro paso adelante en este complicado camino de reconstrucción...

Lunes 02 de Mayo de 2011

La producción del viernes en La Plata fue captada por el cuerpo técnico rojinegro como otro paso adelante en este complicado camino de reconstrucción que transita Newell’s en el tramo final del Clausura. Si bien todavía quedan aspectos por mejorar, lo cierto es que la victoria estableció un límite necesario, concreto, indisoluble, que sirvió para impedir la extensión del derrame leproso en el torneo. La trabajosa victoria sobre Gimnasia logró calmar ánimos, despejar inquietudes y sepultar rachas empecinadas. Y allí radicó el real valor de ese encuentro, incluso por encima de lo que expresó el resultado como recompensa. Así queda claro que el primer triunfo es un nuevo aliado para Torrente. Es una estación de partida. O debería serlo.

  Alejado de las ambiciones desmedidas y consciente del agitado escenario que lo rodea, Torrente puso el foco del trabajo en el frente interno. Sabía que necesitaba cortar la sequía de Newell’s con un gesto aliviador. De cualquier índole. En cualquier cancha. Ese fue el primer objetivo que se trazó cuando tomó las riendas de la primera rojinegra tras la salida de Sensini y lo pudo lograr, con mucho esfuerzo, en la tarde noche platense, en su segunda presentación.
  El técnico está en condiciones de trazar ahora una auténtica línea divisoria. Tratará de que sus jugadores adopten estos tres puntos como un mojón anímico que les permita determinar un antes y un después en una campaña llena de golpes y frustraciones. Es el impulso que buscaba desesperadamente para comenzar a rodar de una vez por todas algunos mínimos conceptos de su doctrina futbolística, esa que tuvo que dejar momentáneamente de lado para adaptarse a la realidad de su conjunto y no provocar instancias traumáticas.

  Torrente fue criterioso, prudente y apostó al corto plazo. Y eso va pintando su perfil en sus primeras semanas en la vida rojinegra. Si bien algunos hicieron circular la posibilidad de una temprana limpieza en el plantel si no aparecían los resultados, Lucho siempre puso en la mira el partido siguiente y siguió utilizando la base que venía actuando. Más allá de las carencias expresivas que todavía perduran, el DT redobló la dosis de confianza sobre sus dirigidos para poder conseguir lo más rápido posible un punto de inflexión en su derrotero. Si adoptaba otras vías más radicales, las consecuencias podían ser mucho más peligrosas y tampoco garantizaban un desahogo inmediato.
  Por todo eso, el triunfo ante Gimnasia debe ser capitalizado como una plataforma de despegue. A Newell’s le permitirá creer en lo que viene. Y para Torrente será como volver a empezar.

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