Ovación

El primer 2 a 2 en la AFA

El segundo clásico de 1949 se definió sobre la hora con un gol rojinegro de penal. El auriazul Fogel, el único que jugó después de 10 años.

Lunes 09 de Septiembre de 2019

70 años atrás se registró el primer 2 a 2 en la historia del clásico por torneos de AFA. Un resultado que se repetiría en 9 oportunidades en los campeonatos en los que participan desde 1939. Aquel nuevo empate entre los clásicos rivales de la ciudad fue en el estadio del parque Independencia, por la 1ª fecha de la segunda rueda del campeonato de 1949 (el debut en el torneo había sido un 3-2 leproso en suelo auriazul). Una temporada en la que Newell’s tuvo mucho mejor andar que Central, al punto de finalizar en el 5º puesto con 41 unidades y pelear por el subcampeonato hasta el final (el campeón fue Racing con 49, River y Platense, que goleó 4-1 a la lepra en la última fecha, terminaron con 43), mientras los auriazules ocuparon el 12º lugar.

   Hace 70 años y días, porque este cotejo del recuerdo se disputó el 28 de agosto de 1949 y fue dirigido por un árbitro inglés, Charles Dean.

Tuvo emoción de principio a fin. Al punto que los rojinegros lo empataron en el minuto 90 y con un gol de penal marcado por Contini.

   Ya a los 10’ estalló la tribuna con hinchas de Central, porque entonces se podía ir a la cancha del tradicional rival. Antonio Vilariño fue el que mandó la pelota al fondo del arco al aprovechar que el arquero Eusebio Chamorro no pudo retener la pelota tras un centro de Luis Bravo. Justamente el centrodelantero fue el que puso las cifras 2-0 a los 25’ tras atropellar una pelota que dio en la base del palo tras un remate del Torito Waldino Aguirre.

   Una diferencia de dos goles que se edificó porque el árbitro a los 3’ había anulado un gol de cabeza del leproso Ortigüela, por falta a Virginio. Pero todo iba a cambiar en el segundo tiempo, aunque le lepra se había quedado con diez jugadores porque no existían los cambios y a los 44’ Montalbetti no pudo seguir jugando por lesión. Newell’s consiguió el descuento rápido, a los 53’ cuando el tucumano Juan Armando Benavídez remató esquinado y fuerte un centro bajo lanzado por Francisco Lombardo, el de una línea media que entonces se recitaba de memoria con Lombardo, Faina y Puisegur.

   Igual, el desarrollo del juego llevaba a pensar que la victoria no se le escaparía a Central. Tanto que Luis Bravo, la gran figura del partido, a los 85’ pegó un disparo en el travesaño y al toque hizo lucir tres veces consecutivas al arquero local, como reflejaba en sus páginas La Capital.

   Sin embargo, cuando el reloj marcó el minuto 90 se produjo un remate de Faina (el mejor de su equipo) que Virginio intentó rechazar en el piso pero paró la pelota con la mano y el árbitro cobró el penal que Contini canjeó por el gol del 2 a 2 definitivo.

   En este clásico se repitieron 7 jugadores por bando respecto al de la primera rueda, con los técnicos Gerónimo Díaz, el Oso, en Newell’s; y el vasco Fermín Lecea en Central, quien se había destacado como defensor rojinegro antes de pasar a Independiente en 1938 y que quedó retratado en las fotos con la típica gorra vasca. Un ex leproso como DT de Central. Algo similar sucedería tiempo después con Angel Zof y César Menotti al frente de rojinegros teniendo pasado auriazul.

   Algo para destacar en este segundo clásico del 49 fue que en relación al primero los dos equipos cambiaron a sus arqueros. En el arco rojinegro estuvo Julio Elías Musimessi (llamado el Pez Volador), quien había jugado el partido de reserva de la 1ª rueda, y Eusebio Chamorro lo hizo en el 1-0 de la reserva canalla en el preliminar del 28 de agosto. Y en el arco auriazul pasó lo mismo con Américo Tissera en lugar de Héctor Stáffora. Otros tres leprosos que fueron titulares en este segundo juego habían actuado en la reserva: Atilio Miotti, Héctor Montalbetti y Marcelo Ortigüela. Lo mismo dos canallas: Eduardo Blanco y Vicente Altomonte.

   También es para destacar la participación de Alfredo Fogel con la camiseta de Central, ya que fue el único de los protagonistas que había jugado aquellos partidos de diez años antes, convirtiéndose en el único que jugó clásicos de AFA con 10 años de diferencia.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario