Domingo 29 de Marzo de 2020
El nuevo escenario que impuso la pandemia del coronavirus alteró por completo la forma de trabajo de los planteles de fútbol y así como en otros tantos ámbitos laborales las formas de relacionarse el uno con el otro se van puliendo en el día a día, entre futbolistas y cuerpos técnicos, también. Al menos en el caso de Central lo que advierten las partes involucradas es una mayor interacción. Esto es, se ordenaron en cierta forma las dudas de los jugadores, que entrenan cada uno en sus hogares, pero también se está dando una relación más fluida, producto de algunos cambios en particular, como por ejemplo la mayor “exigencia” en cuanto a frecuencia e intensidad.
Pese a la poca información a la que se tiene acceso, lo que trascendió es que se está trabajando mucho mejor y de manera más coordinada. Pero uno de los datos salientes tiene que ver con que los propios futbolistas son los que envían cada vez más videos sobre los trabajos que realizan a diario.
Esa pata del entrenamiento estuvo acordada desde que se dictó la cuarentena obligatoria y obligó a los planteles a recluirse en sus casas, pero nunca fue una exigencia extrema. Sin embargo, los jugadores están mostrando cada vez más predisposición al tema y lo plasman con la mayor cantidad de videos que le envían al cuerpo técnico para informar de qué manera están levando a cabo las rutinas que se les marca. Ahora es como que “interactúan más”, según confiaron.
Muchos lo hacen porque frente a esta nueva requisitoria de frecuencia e intensidad, uno de los principales contratiempos es la “falta de espacio” que refieren dentro de sus domicilios. No obstante, eso no impide que todos puedan cumplir con las requisitorias mínimas que parten desde el cuerpo técnico.
El contacto diario no cambió. La comunicación es permanente entre el grupo de trabajo que lidera Diego Cocca y los futbolistas, pero sí se habla de una mayor interacción, que se hace evidente en las consultas cotidianas y que tienen en el envío de videos como la principal alternativa.
Incluso, transcurriendo ya la segunda semana de aislamiento, lo que el cuerpo técnico canalla está buscando es el fortalecimiento de la relación entre el plantel y el psicólogo, quien desde un principio forma parte del día a día.
Esta postura de afianzar la cuestión psicológica va de la mano no sólo con los varios días de “encierro”, sino con la idea de que el parate, al menos en el fútbol, se piensa para largo plazo. Es por eso que el cuerpo técnico le presta igual atención al sostén físico y de conocimientos tácticos, que al sostén psicológico. Seguramente una realidad que atraviesan la mayoría de los planteles.