Ovación

El piloto del pueblo que va por la gloria eterna al Mundial

Matías Frey, quien es múltiple campeón del CAM, confesó que "todo Gálvez me ayudó para poder ir al Mundial de Flat Track, que se será en óvalos de tierra"

Viernes 25 de Septiembre de 2020

El presente marca que Matías Frey será el único argentino que participará del primer Mundial de Flat Track, que se correrá sobre óvalos de tierra en octubre próximo en Europa. Una velada reservada para motos de 450cc. Pero detrás de este presente encantador hay una historia de perseverancia. De alegrías por los múltiples campeonatos ganados en el CAM. O de dolor interno por la pérdida de sus padres y una hermana, como de orgullo por saber que todo un pueblo se levantó en solidaridad para que pudiera ir a la cita ecuménica. “Correré gracias a mis amigos y a todo Gálvez. Ellos hicieron posible el sueño de ir a este torneo porque juntar la plata para el presupuesto fue titánico”, desprendió con marcada emoción el piloto cuando se encendió la luz verde del diálogo con Ovación. “Mis papás me inculcaron el trabajo y sacrificio como bandera. Me enseñaron que nunca hay que bajar los brazos, así que llevo ahora ese lema. No voy de paseo al Viejo Continente. Voy a dar lo máximo. Lo que más quiero es ganar. Me los quiero comer a todos. Cada vez que me subiré a la moto pensaré en lo que pasé desde hace años para llegar ahí”, graficó con firmeza de gladiador.

   El piloto galvense partirá este viernes a la tarde desde Ezeiza rumbo a suelo ibérico para hacer luego base en la catalana Lérida, donde tiene la base el team del Suzuki Grau Racing de España.

   “La pandemia alteró todo. De un campeonato certificado por la FIM, que debía ser de siete fechas, terminó siendo organizado hace poco con tres carreras. Será a todo o nada en cada cita”, afirmó Frey. “Este torneo es nuevo y hay muchas expectativas”, acotó con cierto tono de ansiedad.

   La primera velada será el 3 de octubre en Pardubice, República Checa. La segunda tendrá lugar el 17 de octubre en Diedenbergen, Alemania (sur de Frankfurt). Mientras que el cierre será el 24 de octubre en Boves-Cuneo, Italia (sur de Milán). “Voy a con una mentalidad ganadora y positiva”, expuso el actual campeón de 450cc en el CAM.

   La historia marca que Matías siempre tuvo en claro que iba ser piloto de motos “porque heredé la pasión al ver a mi hermano Silvio que corría, como luego también lo hizo mi papá”.

   Claro, no todo fue color de rosa al principio. “Debuté a los 11 años en el CAM. Y gané mi primer carrera 13 años después. Mirá si sé lo que es pelearla de abajo”, expresó. Luego se le hizo costumbre levantar copas. Las estadísticas indican que cuenta con tres títulos en 125 graduados y uno en 450cc. Además acumula varios subcampeonatos. Matías es una genuina marca registrada de la especialidad popular sobre dos ruedas. Esa misma que congrega a miles de tuercas en cada presentación sobre los diversos escenarios de tierra compactada que se presenta en territorio santafesino.

   Sin embargo, la inminente incursión en el Mundial acapara la máxima atención de nuestro piloto regional. “La invitación la recibí hace menos de dos semanas. Llegó por Ariel Nazar, quien conoce al dueño del equipo (SGR), Angel Grau. Me tomó por sorpresa porque no esperaba correr allá, pese a que lo intentamos en marzo, pero al ver el calendario era imposible por tema económico. Esa es la realidad. Y mirá ahora, se armó todo rápido y estoy con un pie en el avión”, apuntó.

   “Debo reconocer que no vi fácil cuando salió esta oportunidad. Incluso hablamos con mis amigos, quienes son los mismos que me acompañan en el CAM, y ellos me dijeron enseguida que le metamos para adelante. Dimos el okey y luego empezó otra carrera, la de juntar plata para el Mundial”, deslizó.

   Cada carrera cuesta 3000 euros. A eso hay que sumarle viajes, viáticos y otras cuestiones vinculadas a la vida deportiva como privada. “Parecía un sueño lejano, pero enseguida empezamos a pedir ayuda a todo el pueblo. Fue maravillosa la respuesta inmediata y espontánea que tuvimos. Nos pedían que hiciéramos el esfuerzo, que si no llegábamos con la plata sacáramos un crédito y luego ellos los pagaban. Pero no debía dejar de ir al torneo”, relató con voz entrecortada Matías.

mari2.jpg
El destacado piloto Frey afirmó que viaja a Europa con mentalidad ganadora. 

El destacado piloto Frey afirmó que viaja a Europa con mentalidad ganadora.

   “Juntar la plata fue titánico. Pero a la vez me siento orgulloso de mis vecinos. Porque me llamaban para darme lo que sea. Hasta gente que hace changas entregaba dinero. Empresas chicas, grandes, políticos, vecinos, familiares. Todos aportaron, pese a que la economía está explotada. Porque no me olvido que en Gálvez tuvimos un rebrote de Covid-19 y financieramente no es momento de ayudarme. Y así y todo lo hicieron. Lo que hicimos fue un mangazo general, esa es la realidad”, dijo el driver que representará al país luciendo el número 173 y piloteará una flamante Suzuki RMZ.

   Frey remarcó una y otra vez que “no puedo parar de agradecer lo que hicieron de manera desinteresada. Por eso, cuando estaré arriba de la moto pensaré en cada uno de la gente de mi pueblo como también en todo lo que me costó para llegar a vivir un Mundial”.

   “Voy con mucha motivación personal porque correré gracias a mi gente, y eso no tiene precio ni punto de comparación”, acotó el ganador de la única cita que brindó el CAM en Suardi en marzo pasado en la categoría 125cc graduados y quien fuera tercero en 450cc con su KTM.

   El galvense luego hizo un paréntesis en la actualidad y llevó su mente al pasado. Se tomó un instante como para hacer culto del legado que recibió de sus padres. “Mis papás fueron muy humildes y trabajadores. Mi viejo era gomero y mamá era ama de casa. Ya no los tengo más al igual que una hermana. En un año y medio perdí a los tres. Fue una lástima que no me vieron salir campeón. Fue un golpe durísimo perderlos a todos”, desprendió desde las fibras íntimas.

   “Ellos siempre nos inculcaron el trabajo y sacrificio como bandera. Que nunca hay que bajar los brazos. Así que llevo ese lema ahora a Europa porque no voy a pasear. Voy a dar lo máximo. Lo que más quiero es ganar. Me los quiero comer a todos”, dijo Matías, quien tiene “ocho hermanos y somos muy unidos”.

   Luego dejó un claro mensaje. “Cada vez que me subiré a la moto en el Mundial pensaré en todo lo que pasé para llegar. En los que me dieron una mano tremenda. Estoy con una mente ganadora. Voy a triunfar. Lo quiero hacer por mis amigos y por todo el pueblo que me ayudó a cumplir este gran sueño”, cerró el piloto santafesino que será el único argentino que participará en breve del primer campeonato de Flat Track.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS