Ovación

El Pato Silva contó su verdad sobre el accidente que le costó la vida a Guido Falaschi

Juan Manuel Silva fue uno de los tantos pilotos que ayer se acercó a Las Parejas para despedir a su amigo el Príncipe Guido Falaschi. El Patito escribió en su cuenta de Twitter una emotiva despedida: "Estás en el cielo con mi viejo y Filipa que te van a hacer un auto para que ganes todos los fines de semana". 

Martes 15 de Noviembre de 2011

Aún conmocionado por la muerte de su compañero de escudería y amigo Guido Falaschi, Juan Manuel Silva contó a través de su cuenta en la red de microblogging Twitter (@patosilvasport) las dramáticas situaciones que vivió ayer cuando, ni bien producido el múltiple accidente en Balcarce, asistió al piloto que al rato fallecería.

Luego de 48 horas de silencio en las que escuchó y leyó “muchas verdades, mentiras e incoherencias” según su primer tweet de este lunes, en el que confirmó que continuará compitiendo con un escueto “voy a seguir”, el Pato escribió en ese mismo mensaje que “no es el momento” aún para opinar sobre lo sucedido.

“Sí les voy a contar lo que viví al llegar al auto de Guido”, anuncia Silva en su siguiente publicación. A continuación, el relato que hizo a partir de allí, con mínimos cambios para su mejor comprensión:

“Tenía una rotura en su buzo del lado derecho. Pensé que algún elemento lo había lastimado y me pareció que por esa lastimadura podía tener lastimadas sus costillas y que le costaba respirar.

Sólo atiné a decirle: ‘Aguantá Guido, aguantá, tranquilizate y tratá de respirar tranquilo’. Le levanté la visera del casco y le volví a decir que aguantara. Nunca me habló, nunca miré a sus ojos. Sentí que me escuchaba y que no iba a pasar nada, que sólo estaba aturdido por el fuerte golpe.

Se me acercó Ortelli muy asustado y me dijo casi llorando: ‘Pato, a esta la veo mal’. Yo no me daba cuenta o no me quería dar cuenta.

Fui a los boxes. No hablé con nadie, sólo relaté lo que les cuento, nunca dije ‘me habló’. Seguía pensando que no iba a pasar nada, quizás porque no vi los momentos posteriores.

Salimos para el hospital y en camino sonó el teléfono y llegó la peor noticia.

Se fue un señor. Un pilotazo, un amigo, mi compañero de todos los fines de semana al que elegí para que venga al Haz, mi compañero de los kart. El hijo de dos personas excelentes. La ultima cena del sábado le cociné unos ravioles excelentes y comió dos platos el gordo.

Estás en el cielo con mi viejo y Filipa que te van a hacer un auto para que ganes todos los fines de semana. Va a ser difícil seguir. Mis hijos y mi familia me necesitan. Fuerza a sus padres, novia, amigos, equipo, seguidores y colegas. Gracias a todos por el apoyo”.

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