Martes 31 de Agosto de 2021
El ex campeón mundial con el seleccionado argentino de fútbol Ubaldo Matildo Fillol, quien dio positivo de coronavirus la semana pasada, se encontraba este martes internado en una clínica porteña, afectado por neumonía bilateral, pero “controlado y estable”.
Fue el propio Fillol quien el lunes por la tarde, a través de las redes sociales, anunció que sería internado: “Para los que preguntan por mi estado de salud les comento que esta tarde me internan en una clínica de capital para estar un poco más controlado”, indicó.
“No venía saturando bien y por precaución se tomó esta decisión. Gracias a todos por la preocupación y la buena vibra. Cuídense mucho”, indicó a través de Twitter.
En tanto, fuentes de su entorno familiar dijeron que Fillol, de 71 años, “está en el Sanatorio Finochietto, controlado y estable”.
“Esto es día a día y están los dos muy bien atendidos”, indicaron las fuentes, en referencia al exfutbolista y su esposa, quien fue internada junto con Fillol y comparten incluso la habitación.
El pasado domingo 22, Fillol -quien tiene aplicadas las dos dosis de la vacuna Sputnik V- presentó manifestaciones físicas compatibles con la contracción del virus, diagnóstico que se confirmó tras realizarse un hisopado en su ciudad natal, San Miguel del Monte, en la provincia de Buenos Aires.
Además, lleva adelante el espacio “El Abrazo del Alma” en su cuenta Instagram y participa de un programa radial en radio La Red.
Fillol tuvo una exitosa carrera por su rendimiento en la selección, pero también en River y en otros clubes por donde pasó. Además, ostenta el récord de penales atajados (26) en el fútbol argentino compartido con Hugo Orlando Gatti, su eterno rival en la época donde competían por definir quién era el mejor.
Con la selección es el único guardavalla en jugar tres mundiales (1974, 1978 y 1982) y el que más partidos de la máxima cita de la disciplina disputó: 13. Además, a nivel clubes fue siete veces campeón del fútbol local con River, ganó la Supercopa española con Atlético de Madrid en 1985 y la Supercopa sudamericana con Racing en 1988.
Fillol se ganó el cariño de la gente por lo que brindó dentro del campo de juego, pero también fuera de ella.