Martes 13 de Diciembre de 2016
Dicen que las comparaciones siempre son odiosas, aunque a veces pueden aparecer similitudes que son dignas de destacar. Más aún cuando se resalta el funcionamiento, en este caso, de un jugador. No es un desatino sostener que Joel Amoroso es un símil de Cristian Domizi. Por su entrega, recorrido y desgaste que ejecuta dentro del campo de juego. Existen diferencias, sin dudas, pero también cuestiones parecidas que llevan a poner en escena esta comparación. Y que no es antojadiza, porque incluso dentro de Newell's también sostienen esta similitud. Siempre dejando en claro que el Pájaro dejó un sello imborrable en la entidad y difícil de alcanzar.
Quizás no luce dentro del campo de juego y haga levantar a la gente para los aplausos, pero el trabajo silencioso que realiza es el que deja conforme no sólo al cuerpo técnico si no a sus propios compañeros. Porque Amoroso se encarga de desgastar al rival en la zona de ataque y que aprovechan muy bien Maxi Rodríguez, Ignacio Scocco y Mauro Formica, entre otros. ¿Cuál es la principal tarea que debe realizar el ex Olimpo? "Que tenga una entrega total en el campo de juego, que corra para adelante, para atrás, que vaya siempre, se equivoque y lo vuelva a intentar", sostuvo una voz cercana al cuerpo técnico consultado al respecto.
Otros, en tanto, sostienen sin titubear que "es una máquina de correr" y que hasta el momento "no brindó todo lo que puede dar". A la vez, destacaron lo noble que es al acceder a jugar en la posición que le pidan o necesite en el entrenador. Lo puede hacer tanto por izquierda como por derecha sin ningún tipo de inconvenientes.
Hay diferencias, por supuesto, con lo que brindaba el Pájaro y que lo llevó a ser uno de los ídolos de Newell's. Dejó su marca no sólo por su sacrificio dentro del campo de juego si no también por los goles que marcó y que hizo enloquecer a los hinchas. Hasta colocarlo en la vitrina de los ídolos de la entidad. Obviamente, Amoroso hoy está lejos de eso, aunque puede trazar su camino con la camiseta leprosa.
Precisamente el gol es lo que le falta a Amoroso, que se recién el sábado se enamoró de la red en Córdoba marcando por primera vez en su nuevo club. Rompió con la sequía y se sacó un peso de encima, como él mismo lo reconoció después del empate con Talleres. "Tiene muchas similitudes y si empieza a convertir lo será aún más", confesó alguien cercano al cuerpo técnico que sigue de cerca al jugador y también observó todo lo que brindó el Pájaro con la casaca de la Lepra.
Domizi dejó su huella en el club que difícilmente alguien pueda igualarla. Pájaro hubo uno solo, aunque Amoroso cumple con varios requisitos que instala en este Newell's versión 2016.