Ovación

El oro de cada uno

Con medallas o sin ellas, cómo fue la actuación rosarina en los Panamericanos.

Martes 13 de Agosto de 2019

Pese a los embates que viene sufriendo el deporte en los últimos años, los atletas argentinos dieron que hablar en los Juegos Panamericanos de Lima. Y muy a pesar de las políticas impuestas por el gobierno de Mauricio Macri que, canalizadas en el Enard y la degradada Secretaría de Deportes a Agencia, que incluye recortes presupuestarios y atraso del pago de becas, sólo por citar un par de ejemplos, la delegación de 2019 fue una de las más populosas de la historia, con 553 deportistas, que terminó arrojando otro resultado también histórico: la consecución de 101 medallas y un 6º puesto en el medallero general, con 32 oros. Fue la mejor actuación argentina fuera del país, superando a México 1955, con 80 en total (27 doradas).

   Las únicas dos veces que Argentina ganó la tabla de preseas fue cuando organizó los Juegos: en 1951 en Buenos Aires (154) y en Mar del Plata 1995 (159). Nunca más estuvo tan arriba. De Lima, además de esos números se rescata que hayan quedado aseguradas 86 plazas olímpicas.

   En la delegación hubo buena representación rosarina y de ella los más destacados fueron Nadia Podoroska (tenis) y Juan Francisco Sánchez (patín artístico), sendos ganadores de medallas de oro. Aunque con podio o no, cada uno tuvo su premio dorado. Porque las varas son distintas. Este es el detalle:

Nicolás Capogrosso (beach volley). Nicolás compitió junto a Julián Azaad, con quien constituye la pareja Nº 1 de Argentina. Consiguieron la medalla de bronce, en un cuadro complicado que los vio caer en semifinales ante México y luego imponerse a Canadá en un partido que tuvo una emoción semejante al oro. En los primeros meses del año que viene, los chicos buscarán meterse en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, están en la instancia final de clasificación.

Tobías e Ignacio Giorgis (esquí acuático). Los hermanos que residen en Roldán afrontaron sus primeros Juegos y la primera gran competencia en mayores. Especialmente se depositaron las expectativas en Tobías, el rubio múltiple laureado como juvenil incluso a nivel mundial. En este sentido y al tratarse del debut panamericano, su actuación fue más que auspiciosa, con sólo 17 años. Medalla de bronce en overall y finalista en salto, especialidad en la que quedó 5º pero rompió el récord argentino Sub 21. Nacho se pudo meter en la final de salto aunque no compitió en las mejores condiciones porque se lesionó.

Aníbal Moreno, Vanina Correa y Virginia Gómez (fútbol). Tanto el volante de Newell’s como la arquera y la defensora de Rosario Central volvieron exhaustos de alegría a Rosario. Es que por fin, con un equipo medianamente competitivo (y Sub 23), Argentina se pudo quedar con el título panamericano en caballeros. Pese a no contar con figuras mayores (se pueden incluir 3), el seleccionado nacional supo cómo posicionarse en la pelea. Se llevó el oro y lo celebró. Aunque la historia la hicieron las chicas, por primera vez medallistas en este tipo de competencia. Cayeron por penales en la definición contra Colombia pero ello no opaca el logro inolvidable en el año que además es histórico por haber vuelto a un Mundial (el de Francia) tras 12 años. Vanina fue la capitana y voz de la experiencia. A Virginia sólo le tocó entrar unos minutos. Las dos son de plata.

Federico Molinari y Nicolás Córdoba (gimnasia artística). A los 35 años Molinari, finalista olímpico en Londres 2012 en anillas, se metió en la final de su especialidad en Lima y sacó chapa de la experiencia y de un buen presente. Se colgó la medalla de bronce y la valoró como un novato. Es que hasta aquí, Federico nunca había podido subirse al podio panamericano. Se dio el gusto. El Colo Córdoba, de Alvarez y representante del club Provincial, quedó lejos de la definición de su especialidad, la barra fija. Las últimas temporadas, entre accidentes y lesiones, no le jugaron buenas pasadas.

Agustina De Lucía (judo). La deportista, también de Provincial, llegó a sus primeros Juegos con toda la ilusión de llevarse una medalla, sin importar el metal. Se sentía muy bien preparada, con rodaje y altas expectativas, pero no pudo ser. En hasta 63 kilos, De Lucía le ganó a una luchadora de Honduras y luego cayó ante Venezuela y EEUU. Nadie le quita, sin embargo, la satisfacción de esta experiencia.

Camila Arregui y Trinidad López (nado sincronizado). A la dupla nacional le tocó nada menos que venir a ocupar el lugar que dejaron en el plano internacional la gemelas, también rosarinas, Etel y Sofía Sánchez. Y por ser el estreno de Camila y Trinidad, el desempeño fue excelente. Lograron conservar el 6º lugar en el continente. Unos días antes disputaron el Mundial de Corea del Sur, donde probaron las rutinas y bajaron la ansiedad. Quedaron muy conformes por dar positivamente este primer paso continental.

Federico Grabich (natación). El campeón panamericano de los 100 metros libre en Toronto 2015 no tuvo la preparación que pretendía para llegar a Lima de la mejor manera. Una lesión en la cintura no le posibilitó el mejor entrenamiento pero, confiado en sus condiciones pese a todo, llegó a Perú con ilusión, más relajado, con otro disfrute. Federico logró subirse al podio y colgarse dos medallas de bronce, la de 4x100 relevos mixtos y 4x100 medley masculino, en ambas con un protagonismo crucial. Así y todo hizo buenas marcas personales. En un futuro cercano irá por la más importante, la que lo habilite a estar en los Juegos Olímpicos de Tokio.

Juan Francisco Sánchez (patín artístico). El patinador surgido en el club La Gloria, que luego emigró a Lanús, institución a la que representa, ganó de punta a punta la medalla dorada, imponiéndose en los programas corto y largo, sin objeciones. Fue la primera presea dorada de Argentina en Lima. Además recuperó el oro panamericano tras 20 años. El más inmediato precedente en varones era su entrenador, Walter Iglesias, quien lo hizo en Winippeg 1999.

Robertino Pezzota (squash). Robertino le dio a la delegación nacional la primera medalla incluso antes de que se celebre la ceremonia inaugural. El rosarino, quien disputó sus quintos y últimos Panamericanos, se aseguró podio en individuales ante jugadores de élite y muy valorados a nivel mundial. Sin embargo, Pezzota, 76º del ránking, jugó un "torneazo" y pese a caer en semifinales, se llevó el bronce. Histórico, el primero en individuales en muchísimos años y el primero en su cuenta personal, que sabía de podios panamericanos pero no individuales. En dobles y equipo no corrió la misma suerte, pero coronó unos Juegos muy emotivos y ultravalorados para una disciplina que brega y brega por ser olímpica de una vez por todas. Es el jugador argentino más destacado hoy en este deporte.

Nadia Podoroska y Facundo Bagnis (tenis). La Rusa fue la gran figura rosarina en Lima 2019. Por lo que logró no sólo en lo deportivo, sino por el impacto mediático y el golpe a la historia. Nadia se colgó la medalla de oro en singles (en dobles compitió con Catalina Pella) y clasificó nada más y nada menos que a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Impensado, soñado. Se convirtió en la tercera argentina en conseguir la dorada de individuales tras Mary Terán de Weiss en 1951 y Florencia Labat en 1995, la primera en hacerlo fuera del país. Su logro trajo aparejada una exposición y un replanteo sobre la realidad del tenis femenino argentino. Sin quererlo se convirtió en la referente del momento. Ese oro busca traccionar el crecimiento de cada chica que empuña una raqueta. Facundo Bagnis, quien reside en Armstrong, se colgó la de bronce en dobles junto a Guido Andreozzi y fue 4º en singles, al caer ante el mismo rival, su gran amigo.

Juan Pablo Bisio y Brenda Quagliotti (vela). El en laser, ella en snipe junto a Luis Soubie, ambos hicieron su debut panamericano con ilusiones de medalla. Cumplieron la primera parte de ese objetivo que era entrar a la medal race de cada especialidad, pero el final se negó. Juan Pablo fue 4º en la última regata y 8º en la general. Brenda ganó la medal, pero para cuando accedió ya no había oportunidad de podio. Buen torneo para ambos. Bisio irá ahora por el selectivo para los Juegos de Tokio 2020.

Tomás Galimberti, Guido Martino, Emanuel López, Tomás Etchenique, Esteban Corsi e Iván Carabantes (waterpolo). Los chicos rosarinos, columna vertebral del seleccionado masculino Los Yacarés, llegaron a Lima con idea de patear el tablero y reescribir la historia. Por caso, subirse a un podio panamericano tras 56 años dando un gran batacazo. Iniciaron positivamente el torneo con dos triunfos, sufrieron el poderío de Brasil y EEUU y terminaron cuartos. El punto a destacar es que por primera vez vencieron a Cuba en este tipo de competencias.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario