Rusia 2018

El motivo principal del papelón no es el que está a la vista

Sobresale el error de Caballero que rompió el desarrollo del partido, pero hay una historia que marca una sucesión de hechos desafortunados que arrancaron tras la derrota en el Maracaná.

Jueves 21 de Junio de 2018

La imagen que sobresale, el video principal de la estruendosa derrota frente a Croacia es el horror de Wilfredo Caballero que le permitió a Rebic marcar la apertura y con ello romper el partido. Pero el principal responsable de la derrota no es el arquero de Chelsea.

La conferencia de prensa de Sampaoli arrancó, ridículamente, con una pregunta que responsabilizaba ciento por ciento al arquero sin mirar más allá de las narices de la obviedad.

El entrenador volvió a fallar en la planificación, pero no hay sistema que resista una actuación tan indolente como inentendible de los principales referentes de una generación destinada a sufrir mucho más que gozar a pesar de que las proyecciones siempre superaron esa dicotomía.

Es muy difícil de explicar, mucho más entender, la actitud de Lionel Messi, un capitán con cinta que nunca encontró la pelota, que siempre tuvo cara de traste y que se fue de la cancha sólo y apurado como quien espera ansiosamente el momento del pitazo final.

Mientras, el capitán sin cinta, Javier Mascherano, volvió a cumplir una actuación aceptable para los parámetros petisos que impone su actualidad, pero insuficientes para una selección que pretende ser protagonista.

¿Y el Kun Agüero? Otra actuación desconcertante, reprobable e inentendible como la de su amigo del alma. Sampaoli no lo sacó en el entretiempo por respetuoso.

Y en el partido anterior Biglia. Y también Banega.

La que se extingue con el Mundial de Rusia es una generación que tuvo la chance de tocar el cielo con las manos en el Maracaná y no lo consiguió.

Y a partir de allí fue una sucesión de hechos desafortunados que incluyó, entre otras cosas, dos finales perdidas con Chile.

El problema no es de ahora, ya tiene unos cuantos años.

Se ve, se comenta y se insulta el horror de Caballero o la innecesaria habilitación de Mercado al arquero. O la escasa incidencia de Pavón cuando ingresó. O la pésima planificación de Sampaoli.

Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. El problema está donde menos se promociona.


En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario