Buenos Aires- El auto Mercedes Benz robado ayer al tenista Guillermo cañas fue encontrado completamente incinerado en un descampado de la localidad bonaerense de Tristán Suárez, partido de Ezeiza, informaron fuentes policiales.

Buenos Aires- El auto Mercedes Benz robado ayer al tenista Guillermo cañas fue encontrado completamente incinerado en un descampado de la localidad bonaerense de Tristán Suárez, partido de Ezeiza, informaron fuentes policiales.
Los restos del Mercedes Benz modelo SL 500, valuado en unos 150 mil dólares, fueron encontrados ayer mismo a la mañana, pero recién anoche los peritos pudieron determinar por el número de chasis que se trataba del auto importado del tenista.
El auto fue encontrado en un descampado ubicado en una zona conocida como Cuatro Bocas, límite entre los partidos bonaerense de Ezeiza y la Matanza, situada cerca de la salida a Tristán Suárez de la autopista Ezeiza-Cañuelas.
“No sólo está quemado, sino directamente fundido. Se incineró a tal punto que no sabíamos de qué auto se trataba hasta que anoche un perito pudo encontrar el número de chasis”, dijo a Télam un jefe policial.
El auto iba a ser trasladado hasta la comisaría de Tapiales, donde se
llevan las actuaciones por el robo al tenista.
Cañas fue asaltado ayer a la madrugada cuando se retiraba en su auto de la casa de sus
padres, ubicada en Donovan 1775 de Tapiales, partido de La Matanza.
Según las fuentes, Cañas fue sorprendido por dos delincuentes armados con fines de robo, quienes estaban apoyados en un Volkswagen Passat o un Bora.
Los ladrones, que según las fuentes policiales aparentemente no reconocieron al tenista, lo amenazaron y despojaron del auto, un modelo de Mercedes Benz descapotable y con vidrios polarizados de los que hay sólo tres en el país, según fuentes policiales.
También le robaron una raqueta que llevaba a bordo y de sus efectos personales, entre ellos documentos, tarjetas, un poco de dinero y una cadena con un dije.
Luego, los delincuentes escaparon rumbo a la autopista Ricchieri, tras dejar a Cañas ileso en la puerta del domicilio de sus padres. (Télam).



Por Lucas Ameriso
Por Carina Bazzoni