Ovación

El más grande es Alemania

Cosechó otro título con un proyecto planeado y bancado por su federación

Lunes 03 de Julio de 2017

Joachin Löw estaba feliz, por supuesto. Acababa de ganar la previa al Mundial, la Copa de las Confederaciones en Rusia. Y en sus declaraciones luego de la victoria por 1 a 0 sobre la Chile de Juan Antonio Pizzi, la que también forjaron Marcelo Bielsa y Jorge Sampaoli, no se olvidó de mencionar a Argentina. Sí, al rival que doblegó en la final de la Copa del Mundo en Brasil. Al que respeta hasta lo máximo, pese a que sus realidades son incomparables. De un lado, la continuidad de un proyecto de fútbol, que puede doblarse pero no se rompe por resultados circunstanciales. Que lo vienen encarnando técnicos de igual idiosincrasia, más allá de los matices, que no se vuelven locos por no salir campeón, que esperan su momento, que son pacientes porque están convencidos de su juego. Del otro, la continuidad de jugadores pero no de proyectos, siempre distintos de acuerdo al DT de turno. Que no hacen pie porque en el país se piensa que ser segundo es un fracaso. Que tres veces seguidas, mucho más.

La Alemania de la Copa Confederaciones puede darse el lujo de presentar un plantel integrado por mayoría de juveniles, sin jugadores campeones en Brasil en cancha, muchos de los cuales están avanzando sin problemas hacia Rusia en el Grupo 3 de las eliminatorias. Y ser campeón igual entre las mejores selecciones representativas de los continentes. Le bastó con un error de Marcelo Díaz al comienzo del partido, y en su peor momento, para que facturara Stindl y volcar el trámite a su favor, amén de situaciones claras que tuvo Chile. El éxito, en el caso alemán, es saber perder también. Así esperó 24 años desde el título mundial de 1990, donde se bancó dos caídas seguidas en 4º de final (EEUU 94 y Francia 98), perder una final (Japón-Corea 2002), consolarse con el 3º puesto en casa (2006), otra vez ser 3º en 2010 (Sudáfrica) para consagrarse en Brasil.

Y no se volvió loco en el medio. De Franz Beckenbauer, pasando por Berti Vogts llegó a un necesario recambio en el Francia 98, tocó su piso con Erich Ribbeck en la Eurocopa 2000, y aunque pareció resurgir con Rudi Völler, Jürgen Klinsmann fue en 2006 quien inició el verdadero recambio y acentuó la tendencia de ataque alemán, continuado luego por su ayudante Löw, priorizando la estética del juego por sobre el estilo físico que siempre caracterizó a Alemania. Y fue un plan integral aprobado por la Federación y puesto en práctica en todos sus estamentos. Con eso ganó la reciente Euro Sub 21.

"Alemania sigue siendo el mejor equipo del mundo", sacó pechó Löw, que también se ubicó: "Ganar el Mundial será mucho más difícil. Está Argentina con Messi, Agüero, Dybala y Di María...". En la Confederaciones por lo pronto sembró nuevas camadas exitosas. En el reciente Mundial Sub 20, Argentina mostró que no podrá igualarla una vez que esos que mencionó Löw lo intenten por última vez en Rusia.

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario