El león de Wembley fue Lionel Messi
A Lionel Messi solo le faltó el gol pero su actuación fue inolvidable. El león de Wembley las pidió todas, fue al piso y generó la jugada que abrió el partido

Jueves 02 de Junio de 2022

A los 4’ tocó su primera pelota. Fue tres minutos después de que su compinche Di María probara la heroica desde mitad de cancha. En ese momento la pisó, enganchó, hizo un caño y le cometieron falta muy cerca del área. Fue el comienzo de una actuación memorable, al que le faltó la frutilla del gol, ese que intentó hasta en la última corrida cuando se empezaba a desandar el último minuto de adicional en Wembley, la llevó 70 metros y cuando se le trabó en el último enganche, la tomó Paulo Dybala para el 3 a 0, resultado mucho más acorde a la notable superioridad de Argentina. Lionel Messi fue un león y condujo a la selección hacia una nueva conquista y se mostró muy feliz. La procesión va por dentro de esa manera .

Messi estuvo tan compenetrada en el partido que en el único tramo en que Argentina perdió el dominio fue consciente que fue porque Jorginho la dominaba solo en el medio. Cuando pudieron controlarlo, apareció él para desequilibrar y para tirar a la lona a Italia desde entonces. Antes de los 27’, cuando sacó a pasear a Di Lorenzo para asistir a Lautaro Martínez, ya había habilitado bárbaro a Di María por derecha y, tras ensuciarse un poco la jugada, casi define de derecha pero se la tapó su compañero del PSG Donnarumma, gran figura para evitar una catástrofe azzurra.

Es que desde ese gol, y el nuevo de Angelito Di María en una final, Argentina hizo desaparecer a Italia y Messi se hizo amo y señor de todas las acciones de gol a partir de ese complemento. Y fueron muchas. Por eso, debió irse con un grito personal.

Donnarumma se la sacó de derecha y de zurda, dentro y afuera del área, también a Di María. Pero además, Leo no fue nada egoísta y dejó solo a Gio Lo Celso para que convirtiera el tercero, pero la tiró afuera un poco exigido con el arquero vencido.

Y en un córner desde la izquierda hizo otra genialidad. Todos esperaban el centro, menos Di María que la buscó en la medialuna y en el aire sacó un sablazo que sacó Donnarumma.

En 1951 Argentina jugó en Wembley el primero de sus 7 partidos ahí y Miguel Rugilo, entonces arquero de Vélez, fue la gran figura y lo apodaron el León de Wembley. Ahora hubo otro: Messi, para la primera victoria en el mítico escenario.