Domingo 20 de Marzo de 2022
Dicen que es poco recomendable repetir una misma fórmula para revertir una situación desfavorable. Algo de eso le pasó a Cristian González. Para afrontar el clásico, el partido más importante del torneo y en el que estaba en juego su continuidad, el Kily apostó por los mismos intérpretes que venían de perder tres de los últimos cuatro partidos. Y la historia se volvió a repetir. Central cayó 1 a 0 ante Newell's en Arroyito, resultado que, extraoficialmente, le pondría fin al ciclo del DT.
Como había sucedido en juegos anteriores, los de Arroyito hicieron un primer tiempo aceptable. Pero en el complemento el rendimiento mermó. Y, ya en la adversidad, las falencias se potenciaron. El equipo de Kily fue perdiendo forma para terminar, como se dice en la tribuna, tirado en la cancha. Sin generar situaciones claras, sin sitiar al rival. Mostrando una impotencia que no hace más que reafirmar la inequívoca sensación de fin de ciclo para el cuerpo técnico que comanda Kily.
Central tuvo sus chances, pocas, en el primer tiempo del clásico. Y no las aprovechó. En esa etapa dejó la sensación de haber sido un poco más que Newell's. Pero no pudo trasladar esa leve superioridad al marcador. Una de Lucas Gamba, en el inicio del partido, y otra de Marco Ruben. No más que eso, demasiado pobre para un equipo que en siete partidos del torneo convirtió solo seis goles, cuatro desde acciones de pelota detenida, y uno de tiro penal.
En el complemento los de Arroyito recibieron el golpe de arranque. El gol de Newell's, que llegó tras una serie de fallas defensivas auriazules, llegó a los cinco minutos. Y de allí en adelante aparecieron los errores de casi siempre, a los que en el último tiempo se agregó la caída física de los segundos tiempos. Sin resto, con un Kily intentando variantes fuera de tiempo, cambios que generalmente modifican poco o nada, Central no pudo cambiar la historia, y perdió el Clásico en el Gigante.