Ovación

El Kily González y Pizzi, Central mediante

Los dos se formaron en Arroyito, donde dejaron una huella como jugadores y pudieron volver como futbolistas. Ambos tuvieron la chance de dirigir al canalla

Lunes 08 de Marzo de 2021

Cristian González y Juan Antonio Pizzi, frente a frente, con obligaciones de por medio para ambos entrenadores, pero con una clara identificación con Central, el Central que el Kily hoy dirige y al que Juan intentará ganarle por el presente que lo acosa. Dos productos de las inferiores canallas, que nunca coincidieron en cancha con la de bastones azules y amarillos, pero que forjaron una carrera por demás de exitosa como futbolistas; que volvieron al club como jugadores y que tuvieron la chance de dirigirlo. Además de Central, la camiseta de Valencia fue la que marcó otro punto de conexión entre ambos en sus épocas de jugadores. Esta vez el Cilindro de Avellaneda los tendrá cerca uno del otro, con unos pocos metros de distancia, que nada tendrán que ver con la diferencia abismal en lo que hace a pretensiones de uno y otro. Son, por escándalo, dos de los futbolistas nacidos en Arroyito con más recorrido en el plano internacional.

   Aquel 8 de junio de 1988 cuando Pizzi hizo su debut en la primera de Central el Kily tenía apenas 13 años, aunque su irrupción en la máxima categoría llegaría sólo cinco años después. En ese entonces Pizzi ya estaba en España, tras un paso por Toluca. Entre los clubes que jugó el ex 9 estuvo Valencia (entre 1993 y 1994), donde el Kily arribó en 1999 y se mantuvo hasta 2003, con título de la liga de por medio (2001/02). Cuando el Kily empezó a carretear en serio en España, Pizzi ya se estaba pegando la vuelta al fútbol argentino (a River). El único antecedente con ambos en cancha fue el triunfo de Barcelona sobre Zaragoza 4-1 (tres goles de Ronaldo), por la liga 1996/97. Pizzi ingresó a los 74’ por Figo y el zurdo jugó los 90 para los aragoneses.

   Antes, un Mundial para cada uno, en el que no coincidieron. Pizzi lo hizo vistiendo la camiseta de España, en Francia 1998 y el Kily en 2002, en Corea-Japón, con Marcelo Bielsa al mando del barco. Uno jugó en River, el otro en Boca.

Kily2.jpg
El Kily dejó de jugar con Palma, a los pocos días llegó Pizzi.

El Kily dejó de jugar con Palma, a los pocos días llegó Pizzi.

   Pero los dos pegaron la vuelta a Central. Pizzi lo hizo en 2001, en aquel equipo que peleó el campeonato local hasta la última fecha, con Bauza como DT, y que llegó hasta las semifinales de la Copa Libertadores. Lo hizo directamente de Europa (estaba en Porto). Fue similar el retorno del Kily, que aún en la cresta de la ola, en Inter de Milán, decidió pegar la vuelta para dar una mano, incluso con propuestas muchísimo más importantes desde lo económico, como la de Boca por ejemplo.

   La vida no los unió defendiendo los colores de Central por muy poco. Es que Pizzi tuvo otro retorno, pero como entrenador, con el equipo ya en la B Nacional, en la temporada 2011/12. Pocos días antes el Kily había llegado al final de su carrera futbolística, no como hubiera querido, sino después de que Omar Palma decidiera apartarlo del plantel. El hoy DT canalla había vuelto en esa primera temporada en el ascenso (2010/11) para lograr lo que todos los hinchas querían: el rápido retorno a la máxima categoría. Pero no lo logró.

   Y ahí, después de esa salida intempestiva del Kily del club de sus amores fue cuando llegó Pizzi para tomar la posta que había dejado Palma (en el medio hubo un interinato de un partido de Fernando Lanzidei). Juan tampoco logró su cometido de lograr el ascenso con Central. Se quedó en la puerta en aquella promoción que el canalla disputó frente a San Martín (SJ).

Juan.jpg
Pizzi en el Gigante y la bandera de Central de fondo.

Pizzi en el Gigante y la bandera de Central de fondo.

   Fue su única experiencia como entrenador en Arroyito, porque después de eso la idea de la dirigencia fue no renovarle el contrato (se decidió ir en busca de Miguel Angel Russo). Mientras el Kily ya no jugaba y mucho menos dirigía, hasta que fue convocado para trabajar en las divisiones inferiores. Y le llegó la posibilidad en reserva y un par de años más tarde (a mediados de 2020) para calzarse el buzo de DT de primera, tras la no continuidad de Diego Cocca.

   Este lunes coincidirán en un campo de juego como entrenadores, pero con el Kily enfundado y defendiendo los colores azul y amarillo. Para Pizzi posiblemente haya algo de nostalgia en el medio, pero su misión será ganarle al Central en el que dejó una huella indeleble como futbolista y en el que como entrenador quedó a un paso de marcar un mojón. Es el mismo Central en el que el Kily tampoco pudo lograr un título como futbolista y en el que ahora está buscando algo importante como técnico.

   El Kily y Pizzi, dos productos genuinos de Central, que mantienen una buena relación y que hoy en Avellaneda se verán las caras.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario