Ovación

El Kily González propuso y encontró varios puntos altos

Gamba y sus goles, la respuesta de los pibes Pupi Ferreyra y Blanco y la solvencia de Ayala en el arco, al podio en la primera presentación de Central

Miércoles 07 de Octubre de 2020

A varios días ya del amistoso ante Unión, que significó de alguna manera el debut del Kily González como técnico de Central, y ya con las pulsaciones en su ritmo habitual, vale la pena resaltar alguno de los puntos altos del triunfo. Por los dos goles convertidos pero sobre todo por la posición que le tocó ocupar, lo de Lucas Gamba estuvo un escalón por encima del resto. De ello ya dio cuenta Ovación en ediciones pasadas. Pero hubo otros condimentos que sin dudas dejaron conforme al entrenador. Se habló también de la buena carta de presentación que mostró Luciano Ferreyra, pero esa actuación del Pupi podría enmarcarse también en lo que fue una respuesta satisfactoria de los más chicos, entre los que figura no sólo el chaqueño, sino también el debutante Lautaro Blanco (Villagra y López Pissano también hicieron lo suyo, pero ya tenían partidos en primera y por eso mismo se puede esperar más de ambos). ¿Qué otro punto positivo? Sin dudas la actuación de Josué Ayala, quien volvió a ponerse los guantes en primera división después de más de dos años, cuando jugaba en Temperley. Con Gamba a la cabeza, hubo otros puntos altos que se metieron en el podio. Allí se pararon algunos chicos y también un experimentado.

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El Kily se la jugó con el Pupi Ferreyra.

El Kily se la jugó con el Pupi Ferreyra.

La respuesta de los debutantes

Del “la verdadera apuesta van a ser los chicos del club”, que tantas veces se escuchó tras la asunción del Kily, a este amistoso ante Unión pasaron infinidad de cosas, pero se terminó en un equipo con la inclusión de dos chicos debutantes y jóvenes por cierto: Lautaro Banco y Luciano Ferreyra. A esta altura no importa entender las formas en las que se les allanó el camino (en el caso de Blanco nadie podía pensar en la decisión del cuerpo técnico de separar del plantel a Emanuel Brítez y que Joan Mazzaco debiera ausentarse al menos una semana a los entrenamientos, mientras que por el lado del delantero en el medio apareció una lesión de Alan Marinelli), sino la forma en las que ambos respondieron. Indudablemente lo del Pupi generó mucho más impacto por la asistencia en el primer gol de Gamba, por algunas que otra gambeta endiablada y por un par de remates al arco. En líneas generales su presentación fue buena. “Es un pibito, pero es un atrevido”, tiró el Kily ni bien terminó el partido, asumiendo la parte que le toca, porque la ausencia de Marinelli pudo llevar al técnico a cambiar esquema o a buscar otro nombre, sin embargo se la jugó por un chico de 18 años. También el Kily pudo intentar algo “más seguro” para cubrir el lateral izquierdo, pero recurrió a Blanco y el pibe le respondió.

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Lautaro Blanco encontró la chance y la aprovechó.

Lautaro Blanco encontró la chance y la aprovechó.

La pérdida del balón que desembocó en el descuento de Unión no opacó en absoluto todo lo bueno que había hecho antes, porque pudo haber mostrado un mayor grado de efectividad en la marca que en definitiva es lo suyo, pero las proyecciones constantes y con buen tino resultaron insoslayables. Porque participó en las jugadas de los goles, especialmente en el segundo, en el que fue quien ejecutó el centro para Gamba. Y ahí seguramente hay un pedido de parte del Kily, ese de pretender que las trepadas sean constantes. Después, lo dicho, llegó esa salida fallida y el tanto de Unión, pero para Blanco también fue gran debut.

Josué Ayala volvió con todo

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Ayala tuvo su primer partido en la primera de Central.

Ayala tuvo su primer partido en la primera de Central.

“Será como debutar de nuevo”, le dijo Josué Ayala a Ovación hace algunas semanas, cuando se confirmó la salida de Jeremías Ledesma a Cádiz de España. Desde aquel arribo a Central, a mediados de 2018 y de la mano del Patón Bauza, el arquero no había tenido la chance de atajar en el primer equipo, hasta este amistoso contra Unión. Y su rendimiento estuvo a la altura de las circunstancias, más teniendo en cuenta su largo período de inactividad. Queda la imagen del penal que cometió cuando se llevó puesto a Borgnino inmediatamente después de meter una tremenda tapada frente al Cuqui Márquez. Antes de eso había entregado ya unas cuantas señales, descolgando un par de centros que contenían alguna pequeña dosis de veneno y hasta incluso evitando cualquier tipo de complicación y despejando directamente con los puños. Una particularidad que mostró, quizá por pedido especial del Kily González, es jugar adelantado y hasta incluso fuera del área, haciendo las veces de líbero. Lo hizo preferentemente en el primer tiempo. Esa posición, que en alguna ocasión le puede generar algún dolor de cabeza, le permitió por cierto achicarle rápidamente los espacios a Troyansky, sobre la línea del área mayor, cuando el delantero recibió solo, a espalda de los centrales. Y alguna que otra perlita, siendo zurdo, en una ocasión tuvo que salir rápido con las manos y lo hizo con la derecha. De aquel 12 de mayo de 2018 con la camiseta de Temperley a este sábado, Ayala había tenido la chance de jugar un solo partido, en reserva y en el que se fue expulsado. Después de esos más de dos largos años a Josué le llegó la hora y al menos en su primera presentación le entregó buenas señales al técnico.

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