Miércoles 17 de Agosto de 2022
El 20 de febrero el equipo del Kily González empezó a todo tren ante Boca, aquella vez en el Amalfitani de Liniers. Y tuvo su gran chance a los 24' cuando Emiliano Vecchio se dispuso a patear un penal desde los 12 pasos. Pero apareció la figura de Agustín Rossi para detenérselo. El desenlace fue el triunfo xeneize por 2 a 1. En la noche de la Bombonera el final está abierto pero la historia se repitió en parte, aunque esta vez el ejecutor canalla tuvo revancha. Nuevamente Rossi sacó el disparo desde los 12 pasos a Gaspar Servio, pero luego el arquero auriazul tuvo revancha al sacar el disparo de Pol Fernández al final del primer tiempo. Además, todo con VAR mediante.
A los 7 minutos Malcorra entró por izquierda para definir y Luis Advíncula se la jugó para evitar el gol. La pelota rebotó en su pierna, luego en la rodilla del jugador auriazul y finalmente en el brazo izquierdo extendido del peruano. Pablo Echavarría no lo cobró pero el VAR llamó y tras interminables minutos lo cobró. Para los rosarinos al menos, inmediatamente se vino a la memoria el penal que Fernando Espinoza no dio a Newell's por la mano a José Sand que antes pegó en el abdomen horas antes. Interpretación pura, el juez fue al monitor y lo sancionó.
El capítulo siguiente volvió a escribirlo Rossi, quien casi sin esforzarse le sacó el remate a Servio con su pierna. Débil, al medio, Central se perdió una gran chance.
Claro que ya en adicional del primer tiempo habría revancha. Otra vez Echavarría no cobró penal la falta de Ismael Cortez a Sebastián Villa, pero el VAR llamó, la observó en monitor y dio penal. La falta existió y había dudas de si había sido adentro del área, y también si antes el jugador de Boca no le había cometido falta a Damián Martínez. Pero la infracción fue sobre la línea y no pareció falta previa. Penal que Pol Fernández pateó sin tomar carrera casi y que Servio sacó sin problemas sobre su derecha.