Ovación

El interminable vuelo del Pato, que zafó de milagro

Juan Manuel Silva la sacó barata ayer en el paso a Bolivia, al punto que después de estar vuelta y vuelta por el aire, pudo regresar al bivouac de Iquique como si nada.

Domingo 11 de Enero de 2015

Había una nota preparada, para qué negarla. Hasta las 15, minutos más minutos menos, la idea era tratar sobre cómo tres pilotos argentinos acostumbrados a los límites de la pista, fueron los más destacados sobre caminos abiertos a todo tipo de dificultades y trampas. Pero todo cambió abruptamente ayer. Uno, porque se retrasó cuatro horas a reparar. Ese fue Emiliano Spataro. El otro, porque tuvo un accidente espectacular, del que bien le vale agradecer estar vivo. Ese fue el Pato Juan Manuel Silva, quien la sacó barata ayer en el paso a Bolivia, al punto que después de estar vuelta y vuelta por el aire, pudo regresar al bivouac de Iquique como si nada. Así, los dos grandes representantes del TC, entre otras categorías del automovilismo nacional, ya no recordarán con mucho cariño este Dakar que venían haciendo muy bien y sólo Nazareno López (hijo del poderoso empresario Cristóbal López al que muchos relacionan al kirchnerismo), siempre protagonista del TC Pista, sigue dando qué hablar.

Primero llegó al bivouac la noticia de que Spataro estaba parado. "Se le rompió la parrilla de la suspensión y la está arreglando", dijeron a Ovación desde su campamento, que por cierto se mostraba impotente y con caras de preocupación. Experto en mecánica, uno de los mejores pilotos del país en la materia, el de Lanús recién reanudó la marcha unas cuatro horas después con la Duster que igual fue asistida por una camioneta de apoyo del equipo Renault, porque no estaba prohibido. Recién en Uyuni sólo los pilotos pueden meter mano. Llegó 69º a la meta y su ilusión, muy latente hasta antes de salir de Iquique, de entrar al top 10, quedó de lado. Se ubicó debajo de Terranova y ahora es el 2º mejor argentino.

Y casi al instante, la preocupación se ahondó más en el campamento argentino. El Pato Silva había tenido un accidente espectacular luego de salir del primer control de paso de la especial, aún en Oruro, y hasta que el teléfono no sonó en el improvisado box del team Colcar, nadie se quedó tranquilo. El chaqueño sólo había sufrido golpes, que seguramente dolerán más a medida que el cuerpo se relaje, y la peor parte se la llevó su acompañante, Juan Pablo Sisterna. Una fractura en uno de los dedos de su pie derecho lo obligó a permanecer internado en Uyuni, aunque se descontaba que hoy sería dado de alta. Mientras, anoche el propio Silva desandaba el camino al mando de la camioneta que lo fue a buscar junto al responsable técnico del equipo, el reconocido preparador Alberto Canapino. "Viene manejando él y sólo está golpeado", confirmaron en una de las tantas visitas al box para conocer noticias del piloto.

El video casero, ya viralizado en la web, da escalofríos. Silva viene a toda velocidad por un camino recto, baja un pequeño badén y despega del piso en la rampa que le sigue. Tan fuerte que el Mercedes toma altura y empieza a girar sobre su eje transversal unas 9 veces antes de caer, ahora sí de costado, unos doscientos metros más allá. "Lo bueno fue que el auto nunca parece apoyar totalmente en el piso en cada giro sobre sí mismo. Pega apenas y vuelve a girar, sino tal vez hubiera sido peor", afirmó uno de sus mecánicos.

¿Error del Pato? ¿Venía muy fuerte o el road book no señaló bien el peligro (Terranova acusó al director deportivo de la ASO, David Castera, de ser "un desastre" armando los planos del recorrido)? "Aparentemente, no estaba bien señalizado el peligro", argumentaron en Colcar. Y algo de eso debe haber. Porque un rato después el canadiense Campbell zafó de milagro y hasta se le incendió su Jimco del equipo El Martillo Racing.

PUNCTUATION_SPACEEN_SPACEEN_SPACEAl cierre de esta edición, Ovación esperaba el arribo de Silva, que debía desandar casi 400 kilómetros de enlace, más los casi 100 recorridos en la especial. El vuelo del Pato dejó preocupado a todo el campamento argentino y fue, sin dudas, lo peor que le pasó en sus 5 participaciones, justo en la que mejor venía (19º). Pero zafó, como cuando durmió en el desierto muchas veces con un buggy de juguete en su primera vez en 2011. Un milagro.

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