Sábado 09 de Noviembre de 2019
La previa de la final de la Copa Sudamericana fue de lujo. En primer lugar, antes de que la tormenta azotara Asunción, Los Palmeras -vestidos con un impecable traje con saco rojo y pantalón y camisa negro sabalero- sacaron a relucir su magia y su pasión cuando comenzaron a sonar los acordes de "El bombón asesino".
El público sabalero, con la ansiedad prendida a flor de piel, literalmente estalló. Las imágenes de la televisión mostraban a las tribunas del estadio La Nueva Olla totalmente colmadas y copada por los colores sangre y luto.
Muchos rostros con lágrimas en los ojos, mucha gente bailando para matizar los nervios y descargar adrenalina... Mucha emoción contenida.
Pero faltaba el toque de gracia... Tras el clásico, llegó "El sabalero", y allí Rubén "Cacho" Deicas se plantó y gritó: "¡¡¡A ver la gente de Colón!!!!" y estalló el estadio.
"No hace falta que les diga que soy raza / por mi piel escapa el alma sabalera / sangre y luto es el color de mi bandera / y a los negros yo los llevo aquí en el alma/...", cantó Deicas y no hubo mucho más.