Martes 07 de Junio de 2022
El punto cosechado ante Lanús generó un cúmulo de indiferencia en las tribunas. La despedida del equipo fue bajo un manto de impotencia. De miradas desorientadas en los cuatros puntos cardinales del estadio mundialista. En esta ocasión el hincha de Central descargó en pequeñas dosis su descontento contra la dirigencia. La masa quedó resignada. Sobre todo por la puesta en escena que trazó el entrenador Leandro Somoza. Optó por retirarse del Gigante mostrando apatía hacia la actual conducción canalla en una noche fría y para olvidar rápido desde lo futbolístico.
Cuando Marcelo Benítez fue expulsado a instancias del VAR (a los 52’) por una acción infantil sobre Matías Pérez, parecía que el castillo auriazul se derrumbaría a la vera del Paraná. Más de un centralista pensó que el 0 a 0 pintaba para correr peligro en el estreno del certamen nacional.
Central había arrancado el complemento haciendo pie. Como intentando dejar atrás las zozobras que pasó en varios pasajes del primer acto. El panorama se tornaba color gris oscuro en una jornada donde los hinchas habían dado el presente en el barrio de Arroyito con la fe intacta, más allá de que este modelo salió al ruedo sin refuerzos y bajas emblemáticas como las de Marco Ruben y Emiliano Vecchio.
Los hinchas esperan ver en el campo otra realidad. Pero es lo que había. Y lo que habrá por un par de días porque las tratativas por sumar profesionales quedaron en punto muerto. No obstante, la olla a presión no explotó del todo. La masa siguió el partido con deseos de que todo terminara lo antes posible. Eso sí, en un par de ocasiones no ahorró en insultos hacia la directiva.
La misma dirigencia canalla que siguió el partido a su manera. Sobre todo tras la exposición y revés que sufrió en la pasada asamblea, donde por amplia mayoría los socios desaprobaron el presupuesto.
El punto ante el granate terminó siendo un premio consuelo para el grueso de los mortales. Los fundamentalistas de la casa afirmarán que fue un buen negocio. Lo cierto es que las próximas fechas determinarán si el empate sin goles sirvió. A Somoza sobre todo, quien no pudo mostrar en esta oportunidad una puesta tan esperanzadora como esperaban los centralistas.
Al menos no pierde en Arroyito
Desde que Leandro Somoza tomó las riendas de Central, lo más potable fue que en el Gigante no perdió. El entrenador acopió cuatro presentaciones ante su público. La resultante marca que acumula dos empates y dos triunfos. Primero igualó ante los suplentes de Colón (2 a 2)y anoche ante Lanús (0 a 0). Mientras que sumó dos victorias. Frente a Independiente (3 a 0) y al piberío de Estudiantes (3 a 1). La gran deuda del DT sigue siendo afuera: perdió los cuatro.