El Globo se infla con más gloria
Huracán se dio un gran gustazo. Primero fue ganarle la Copa Argentina a Central y anoche el que también se rindió a sus pies fue nada menos que River. 

Domingo 26 de Abril de 2015

Huracán se dio un gran gustazo. Primero fue ganarle la Copa Argentina a Central y anoche el que también se rindió a sus pies fue nada menos que River. Poco importa si el equipo de Gallardo hizo méritos para no irse derrotado. Lo cierto es que el Globo se infló con ese gol de Puch a los 21 minutos y después se dedicó a consolidar con sus armas la victoria y así quedarse con la Supercopa Argentina. Ah, de yapa, se clasificó a la Copa Sudamericana.

River nunca se sintió cómodo en el partido. Nunca pudo mostrar su mejor versión colectiva y eso se notó. Es más, lo pagó con una derrota que llega para complicar las cosas de cara a la saga de los superclásicos contra Boca por el torneo local y la Copa Libertadores.

Huracán hizo su negocio. Se dedicó a complicarle la vida a River con la desfachatez de Espinoza y la guapeza de Wanchope Abila. Con eso le alcanzó para alzarse con un nuevo título, más allá de que en el segundo tiempo la pasó mal con la arremetida millonaria. Ahí siempre apareció la figura de Marcos Díaz. El arquero quemero respondió cada vez que lo llamaron, en un gran cabezazo de Mora y otro de Cavenaghi cuando al partido le quedaban algunos minutos.

Pareció que River no entró del todo concentrado ni jugó el partido como una final. Esa sensación se vio reflejada en el primer tiempo, donde prácticamente no generó situaciones y nunca pudo tomar la rienda del trámite. Wanchope se las ingenió para complicar a Maidana y Funes Mori. De hecho tuvo una gran posibilidad, pero ahí apareció Barovero. Recién en el segundo tiempo River se animó más. Los ingresos de Driussi y Pisculichi le dieron otra tónica, pero el equipo no las soluciones esperadas.

Huracán se dio un gustazo para seguir acumulando gloria. River se dio un gran porrazo antes de los partidos ante Boca.