Ovación

El fútbol en desarrollo

La selección de Qatar viene creciendo al son de una política de Estado de más una década.

Domingo 23 de Junio de 2019

Es el país más rico del mundo y apostó firme al fútbol como vidriera. Por eso ganó una elección salpicada de dudas para quedarse con la sede del Mundial 2022, pero no es sólo eso. Tiene una política de Estado decidida a hacer crecer el deporte más popular fronteras adentro para que trascienda fronteras afuera. Ya algo consiguió: la Copa Asia, de la que nunca fue favorito y en la que derrotó a la potencia Japón. Por eso tampoco fue casualidad que dejara una buena impresión en el 2-2 ante Paraguay que pudo ser victoria, o en la derrota sobre el final ante Colombia. Hasta tampoco lo es que si no pierde esta tarde en Porto Alegre eliminará a la Argentina potencia y puede clasificar.

Su inversión está empezando a explotar, tanto que su selección está integrada por varios de los jugadores surgidos de la Aspire Academy, ese centro de entrenamiento en Doha, la capital, que a decir de los conocedores está entre los dos o tres mejores del mundo. Funciona desde 2004. Allí son reclutados los mejores chicos de 6 a 18 años y reciben todas las atenciones disponibles, en recursos humanos, alimentación, entrenamiento y tecnología. Cada categoría con su staff, todo bajo la batuta española. Iván Bravo, su director, lo fue de Real Madrid. Edorta Murúa, ex Atlético Madrid, Bilbao o la U de Chile, coordina todo el fútbol. Y Félix Sánchez, surgido de la Masía de Barcelona, es el DT de la selección y antes hizo la escalera en la propia institución.

Los jugadores, unos 25 o 30 por categoría, entrenan cuatro días en la Academia y luego compiten en sus clubes. Todos, absolutamente todos, trabajan una misma idea táctica basada en el orden con agresividad y mucha dinámica. Trabajan también la técnica al servicio de ese norte. Siempre. Y aspiran a lograr con el tiempo reconocer qué les propone las situaciones de un partido para adaptar esas concepciones. Todavía no lo lograron.

De los habituales titulares qataríes, dos de las principales figuras, el delantero Almoez Ali y el generador del fútbol Akram Afif, surgieron de las entrañas de ese centro de entrenamiento de casi 2,5 kilómetros cuadrados montado a todo lujo.

Sin las presiones típicas de estos pagos, con profesionales reconocidos contratados en varios países, Qatar hizo como país una apuesta a la excelencia en el fútbol y a futuro, además de sus inversiones en clubes y asociaciones.

Por supuesto, Qatar está lejos de las potencias mundiales, recién se acercó a las de su propio continente y aunque hoy por hoy no debería ser una piedra en el camino a cuartos de final de Argentina, quiere dar qué hablar con su fútbol en pleno desarrollo.

Colombia le pone el alternativo

Si Argentina vence a Qatar y Paraguay no derrota a Colombia, el equipo de Scaloni clasificará 2º y enfrentará a Venezuela. Pero los cafeteros les simplificarán las cosas a los guaraníes, ya que el DT portugués Carlos Queiroz reservará a mayoría de titulares, en vista de que ya clasificó a cuartos y encima en el primer lugar del grupo B.

La decisión de Queiroz es lógica porque además tiene a 5 jugadores con amarillas y si suman una más quedan afuera de cuartos. En cambio, se limpian con el pase de fase. Pero además, el arquero David Ospina volvió a Colombia por un problema de enfermedad de su padre.

Paraguay por supuesto pone toda la carne al asador, porque incluso si no gana corre riesgo de quedar afuera, si es que Argentina gana y si mañana Japón derrota a Ecuador.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario