Viernes 08 de Agosto de 2008
Ariel Ortega fue presentado ayer como refuerzo estelar de Independiente Rivadavia de Mendoza. Más allá de eso, el jujeño no ocultó su decepción con la dirigencia de River y en especial con el entrenador Diego Simeone por haberlo marginado del equipo tras una recaída en su adicción al alcohol.
El Burrito, que llegó a préstamo por un año a cambio de 500.000 dólares, fue recibido como héroe por la directiva e hinchas, quienes aún no salen de su asombro por contar con el astro para el torneo de la B Nacional que arrancó anoche. "Estoy muy feliz y muy emocionado", dijo el jujeño.
"Los que se preocupan por mí y por mi vida son mis tres hijos y mi señora, nadie más", apuntó Ortega en referencia al Cholo Simeone. "Lo que diga esa persona me tiene sin cuidado", tiró.
El titular del club, Daniel Vila, le entregó la camiseta número 10 y expresó: "Para nosotros es una enorme alegría, pero también una gran responsabilidad porque Ariel es ídolo de todos los argentinos".