Ovación

El espejo Talleres

La gran campaña de los cordobeses expone a la mayoría de los equipos con ambiciones y protagonismo. En el último mercado perdió a 3 figuras y es el que más puntos sacó en 2018.

Martes 20 de Marzo de 2018

Veinte partidos jugados: doce ganados, cinco empatados, apenas tres perdidos. ¿A quiénes expone la campaña de Talleres, el gallardo escolta del fútbol argentino?
   A unos cuantos, a la mayoría de los competidores con ambiciones o con chances de protagonismo en todo caso. En menor medida a Boca, que aunque ande a los tumbos está 6 puntos arriba, pero la campaña del equipo cordobés pone al desnudo a la mayoría de aquellos que se armaron para ser protagonistas.
   "La ilusión es algo que siempre está presente en mi grupo de trabajo, desde que vinimos a dirigir al equipo en el Torneo Federal A. La realidad indica que hoy nosotros vamos con el acelerador a fondo y que Boca está regulando la ventaja, pero tenemos la chance matemática de discutirle el campeonato y la vamos a pelear", decía el sábado Frank Kudelka tras el triunfo ajustadito sobre Defensa y Justicia.
   El humilde Frank también dijo que el objetivo es jugar la Copa Libertadores del año próximo, pero que le encantaría llegar a la Bombonera, el 1º de abril, a 5 puntos de Boca. Le erró por uno, pero esa no es la cuestión.
   Talleres perdió a tres de sus mejores jugadores en el último mercado de pases, pero es el mejor equipo de 2018. Lleva 20 puntos sobre 24 posibles. Uno más que Racing, tres más que Boca y Godoy Cruz, cinco más que Independiente (un partido menos) y Central, y once más que San Lorenzo (un cotejo menos).
   Y eso también expone a Boca, que se llevó a su futbolista estrella: Emanuel "Bebelo" Reynoso, y que como viene la mano tendrá muchas chances de ser titular frente a su ex equipo. El domingo, Bebelo fue una especie de revulsivo para el empate agónico de Boca en Tucumán.
   La figura de Talleres en 2017 va al banco en Boca. Otro jugador que perdió el conjunto cordobés es justamente un ex Boca: Sebastián Palacios. El extremo tucumano, que encontró su mejor versión con la camiseta albiazul, casi ni jugaba con la azul y oro. Y el otro es Jonathan Menéndez, que pelea el puesto en Independiente.
   ¿Qué tan compulsivas y millonarias fueron las compras de Talleres para reemplazar a la base del equipo?
   Alexis Messidoro (de Boca, estaba a préstamo en Cruzeiro), Samuel Sosa (Deportivo Táchira), Joel Soñora (VfB Stuttgart II, tercera división de Alemania), Joaquín Barro (Gimnasia de Jujuy), Santiago Silva (libre de la Católica) y Matías Pisano (Tijuana). Los primeros cuatro ni siquiera fueron una vez al banco de suplentes.
   Esas diferencias, groseras, descomunales, exponen mucho más a los que lo tienen todo en beneficio de los que se arreglan con lo que tienen y no se contentan con eso, sino que se hacen protagonistas.
   Boca contrató a Tevez, Bebelo, Buffarini, Mas y sumó a Wanchope, que estaba a préstamo en Huracán.
   "Que Talleres esté peleando el campeonato es un logro institucional, ya que se están haciendo muy bien las cosas. Eso nos pone muy contentos. Hoy tenemos a Boca arriba nuestro pero creo que podemos descontarle puntos y mientras tengamos chances vamos a intentarlo. Ya demostramos quiénes somos y ahora tenemos que ir por Boca, no nos queda otra", dijo Juan Ramírez, el autor del gol frente a Defensa y Justicia el sábado. El plantel tallarín no elige la cautela y no tiene por qué hacerlo. Sobre todo cuando observa que correrlo a Boca desde lo temperamental es el camino más corto.
   Pero, se insiste, Boca es seguramente el que queda menos expuesto de todos los rivales de Talleres porque está arriba.
   River, Independiente, Racing, San Lorenzo y su eterno rival Belgrano, por ejemplo, quedan en una posición desfavorable aunque no parezca.
   River maquilló todo con la Supercopa, Independiente es campeón de la Sudamericana y tiene licencia para lo que quiera, Racing es el boom mediático y también futbolístico del momento pero sacó menos que Talleres en 2018, San Lorenzo y Belgrano no tienen muchos argumentos como para disimular. Es más, los piratas por ahora arrancarán la próxima temporada con el segundo peor promedio sólo por delante de Tigre, por lo que les espera una pelea muy diferente y mucho más compleja.
   Kudelka es el técnico de Talleres desde los tiempos del Federal A. Desde allí lo llevó primero a la B Nacional y después a primera división. Es un proceso que se va reconvirtiendo permanentemente por las variaciones de plantel, aunque no resigna, o en todo caso no modifica, su estructura de juego, que intenta ser protagonista en todas las canchas.
   En las últimas fechas Talleres no jugó del todo bien, pero el empuje de sus jugadores le permitió sumar muchos puntos.
   Por el tamaño de la inversión, si Talleres está allí, cualquier equipo del medio pelotón podría conseguirlo y eso es lo que expone a los grandes primero y al resto después.
   Ni hablar si se baja un peldaño y se encuentra tercero en la tabla a Godoy Cruz, de enorme campaña y presupuesto ultrabajo. Los mendocinos se reforzaron con Diego Riolfo (Necaxa) y Jalil Elías (Newell's).
   Dirigido por un técnico desconocido para la élite del fútbol argentino (Diego Dabove), pero de dilatadísima carrera como entrenador de arqueros, el Tomba ya cosechó 11 victorias y 4 empates en 20 partidos, para pelear por un lugar en la Libertadores del año próximo. Mauricio Larriera dirigió a Godoy Cruz las primeras 12 fechas.
   Los números de unos y otros son tan diferentes que es imposible no reparar en las comparaciones. Queda claro que las estrategias pergeñadas para cada partido constituyen un altísimo handicap que no tiene precio. Es impagable.
   El fútbol argentino está plagado de muy buenos entrenadores y futbolistas de todos los niveles con una mentalidad ganadora. Ese combo por ahora resiste estoicamente la abrumadora desigualdad.
   A propósito de bajos presupuestos y miradas mucho más cercanas que a 400 kilómetros de distancia. ¿Cuánto menos le sale a Central el contrato de Leo Fernández en relación con el de Montero y cuántos beneficios entregó en desmedro de aquel ciclo deslucido y caro? Es una ecuación que las instituciones del medio pelotón deben implementar, o cuanto menos barajar como posibilidad. Después, la misma dirigencia que eligió esa opción debe bancar la parada si los resultados no aparecen. San Lorenzo y el Pampa Biaggio son otro ejemplo, aunque con resultados más humildes.
   Lo conseguirán si logran que los socios y los hinchas se compenetren con el proyecto. Eso reducirá las presiones. Y por propiedad transitiva se incrementarán las obligaciones de los obligados.
   Parece un palabrerío, pero es una de las fórmula para acortar distancias. Como dice el pibe Ramírez de Talleres, todo debe arrancar desde la conducción institucional.
   "Que Talleres esté peleando el campeonato es un logro institucional", reconoce el ex Argentinos. Y así es. Teléfono para unos cuantos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario