Rusia 2018

El elefante blanco

La ciudad donde mañana jugará la selección es la quinta más grande de Rusia. El estadio está junto a un río que parece el Paraná.

Miércoles 20 de Junio de 2018

Quien no haya recorrido Rusia difícilmente haya oído hablar de Nizhni Nóvgorod. Pero, con algo más de un millón de habitantes, durante muchos años fue la tercera ciudad del país. Hoy, en cambio, quedó relegada al quinto lugar, detrás de Ekaterimburgo y de Novosibirsk, esta última la más fría en el ranking de las localidades rusas más pobladas. Nizhni significa inferior o bajo, y Nóvgorod, ciudad nueva. Ciudad nueva de la parte baja de Rusia, para distinguirla de Nóvgorod a secas, que está a pocos kilómetros de San Petersburgo. Ahí irá por su primer triunfo Argentina mañana ante Croacia.

Quizás el dato más llamativo de Nizhni Nóvgorod sea el hecho de que aquí nació Máximo Gorki, el escritor más celebrado del país luego de Pushkin. Los escritores son próceres en Rusia, por eso no es ninguna sorpresa que entre 1932 y 1990 la ciudad se haya llamado oficialmente Gorki. Pero hay más sobre esta ignota ciudad. Aquí está asentada la fábrica de autos de Gaz, que durante la Segunda Guerra Mundial funcionó como el principal fabricante de armas en toda la Unión Soviética. En la actualidad, se puede visitar un museo que repasa todo ese pasado e incluso el presente de Gaz.

El estadio de Nizhni Nóvgorod es uno de los siete que fueron construidos desde cero y especialmente para el Mundial. Se proyectó en 2012 pero las obras comenzaron recién en 2015, luego de varios debates sobre la ubicación. Su construcción demandó 287 millones de dólares y el final de obra fue otorgado a comienzos de 2018. Aunque luego debió pasar por tres partidos de prueba para testear su capacidad.

Desde el punto de vista estilístico, el Nizhni Nóvgorod es un estadio sin muchas ambiciones. Una columnata circular hace de fachada a la vez que soporta el techo metálico que cubre las tribunas y el hall. En el diseño tanto exterior como interior se combinan los colores azul y celeste con el blanco, tonalidades asociadas con la naturaleza de la región del Volga. El estadio tiene una capacidad para 44.899 espectadores y cuenta con tres niveles principales y dos entrepisos.

Si bien su diseño no es vanguardista, la tecnología en el interior es lo que hace especial al estadio de Nizhni Nóvgorod. Tiene incorporado un moderno sistema de aireación que permite regular la humedad de la cancha, por lo que se evita el deterioro del campo en condiciones de fuertes lluvias, y al mismo tiempo calefacciona el terreno en invierno. Asimismo, cuenta con una cubierta de membranas que rodean la estructura en su circunferencia para evitar el ingreso de los fuertes vientos que soplan en la región.

Como otros de los nuevos estadios rusos construidos para el Mundial, el de Nizhni Nóvgorod está llamado a ser un "elefante blanco". Con un promedio en esta ciudad de mil asistentes por partido, los costos de mantenimiento serán demasiado elevados para el Olimpiyets, el club de fútbol local que lo usará de sede. Por eso, las autoridades ya están planificando otros tipos de uso, como competencias de otras disciplinas deportivas y conciertos.

Una de las primeras particularidades que notarán los argentinos en Nizhni Nóvgorod es esa enorme masa de agua que es el Volga y que en mucho se asemeja al río Paraná. En sus dimensiones, en su color y en el hecho de que la costa frente a Nizhni Nóvgorod es a la vista similar al delta del Paraná. El estadio se encuentra en la intersección del Volga con el Oká, un río de menor caudal. Llegar a este lugar desde el centro de la ciudad es sencillo y hasta se puede ir caminando. Pero para quienes la quieren más fácil, también hay una estación de metro construida para el Mundial.

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