El doctor Lancellotti, afuera sin anestesia

Domingo 27 de Julio de 2008

La dirigencia de Central decidió hace unos días de manera sorpresiva prescindir de los servicios del cuerpo médico que encabezaba el traumatólogo Carlos Lancellotti. Pero lo llamativo del caso es la manera en la cual el facultativo se enteró de que había sido cesanteado. "Fue triste saber que dejábamos la función a través de Ovación. Lo más grave es que no estaba en la ciudad, sino en el exterior de luna miel. Eso me dolió mucho más porque los directivos tuvieron mucho tiempo para informarme que debía dar un paso al costado. Si bien la dirigencia que preside Horacio Usandizaga tiene la facultad y libertad para decidir quién sigue o no en el club, la verdad es que me esperaba otro gesto de esta administración, ya que paradójicamente vive haciendo hincapié en la ética, la moral y los correctos procedimientos", señaló.

  "Usandizaga no me llamó, como tampoco lo hizo el resto de los dirigentes de peso. No sé por qué no lo hicieron. Lo único que me deja tranquilo es que cuando le comunicaron al doctor Ariel González que no íbamos a ser más el cuerpo médico de Central, después de que había sido publicado en los medios, tanto Alfredo Bühler como Norberto Speciale aclararon en todo momento que no era por una cuestión profesional, ya que en ese aspecto está claro que en todo el tiempo que estuvimos trabajando en el club no tuvimos ningún inconveniente en cuanto al tratamiento de una lesión. Al contrario, hasta llegué a discutir con Leo Madelón cuando quería hacer jugar lesionados a Méndez y a Alvarez. En ese aspecto estamos tranquilos porque en el período que estuvimos realizamos un buen trabajo. De hecho, los resultados están a la vista o pueden remitirse a los archivos, donde inclusive hemos recuperado a varios jugadores en un tiempo récord", amplió el reconocido médico.

  Y agregó: "No es la primera vez que intentaron hacernos a un costado. Cuando asumió Usandizaga hizo un intento para poner a sus amigos, los mismos que hoy están en el club. Pero cuando consultaron al plantel se encontraron con la sorpresa de que estábamos trabajando de manera muy seria y profesional. En ese aspecto no somos unos improvisados, ya que hace muchos años estoy en la medicina del deporte y, tanto el doctor Ariel González como el kinesiólogo Fernando Castro son también dos excelentes profesionales. También quiero hacer una mención para el paramédico Juan Blasco, quien aportaba mucho".

  "Con el único que hablé en su momento fue con el secretario técnico del club, Rubén Massei. Después, no tuve el agrado de haber recibido algún mensaje de los responsables del departamento fútbol o de algún dirigente de peso. Respeto las opiniones y decisiones que se toman, pero no puedo compartir este accionar cuando escucho y veo que hay gente en el club que se la pasa hablando de ética y moral y, en este caso, no la pusieron en práctica conmigo", acotó Lancellotti.

  "Al plantel, a los distintos cuerpos técnicos y a los utileros que quedaron, sólo tengo palabras de agradecimiento. Porque demuestran a diario ser grandes profesionales. Central es una institución muy grande y tiene gente que lo quiere de verdad", sostuvo.

Por último dijo: "Entre profesionales serios se acostumbra a hacer un llamado cuando uno deja un cargo o lo asume. Lo hice antes de asumir en Central cuando hablé con Francisco Campillo. De hecho, en su momento le comuniqué al presidente Pablo Scarabino que hasta que no hablara con Campillo y Aparicio no iba a aceptar el cargo por una cuestión de ética. Pero se ve que tanto el nuevo facultativo que tiene el plantel de primera (Hernán Giuria) como algún directivo médico no acostumbran a emplear esta metodología, que es básica y está vinculada al accionar de las buenas personas".