Jueves 08 de Diciembre de 2016
Diego Mateo y Facundo Quignon fue la pareja de volantes centrales que más usó Osella en el torneo: arrancaron como titulares en 7 de los 12 partidos disputados por el equipo rojinegro. De hecho, sólo se disolvió la sociedad con la lesión de Pomelo primero y del zurdo ex San Lorenzo después. El DT optó tres veces por la dupla Sebastián Prediger-Juan Ignacio Sills y otras dos por el binomio Prediger-Quignon.
Fueron muy escasas las ocasiones en las que rompió ese esquema durante los partidos.
En la segunda fecha, frente a Tigre, con Quignon y Prediger amonestados muy temprano, Osella decidió cambiarlos en el entretiempo por Sills y Formica. Prácticamente mantuvo el esquema aunque Mauro es más ofensivo que cualquier doble cinco que el entrenador pueda poner, pero hubo una necesidad estratégica que exigía retoques, entre ellos el rendimiento del equipo. Mauro hizo el gol de la victoria a 15 minutos del final.
Todo lo contrario a la primera fecha, cuando terminó jugando con Mateo, Quignon, Sills y Prediger en la cancha.
Eran los tiempos en los que Osella buscaba solidez para un equipo en formación. La estructura definitiva fue decantando con el paso de los partidos y fundamentalmente con el beneficio de los resultados.