El día del Ogro

Domingo 14 de Septiembre de 2008

A los 5 segundos abortó la salida táctica de Lanús, arrojándose a los pies de Nico Ramírez, que inició el juego del otro lado. Ahí se ganó el primer aplauso. Apenas 15 segundos después se animó a pegarle al arco. Fue la señal de que Cristian Fabbiani llegó al debut con la camiseta de Newell’s encendido, motivado y con ganas de volver a mostrarse en el fútbol argentino. Estuvo cerca del gol, aguantó los noventa minutos y aprobó con un satisfactorio el estreno más importante entre los varios de ayer en el Coloso del Parque.

No por nada Fabbiani aceptó enseguida la oferta rojinegra entre las varias que le llegaron para volverse de Rumania. Quería estar cerca de Rosario y qué mejor que "en" Rosario, donde reside su hija Uma, que estuvo con la modelo Amalia Granata, fana leprosa.

Y su salida al césped del Coloso fue tan inolvidable para él, que salió con Uma en brazos y posó para todas las cámaras, mientras Amalia Granata siguió todas las alternativas del debut del Ogro desde la platea.

Fabbiani movió su físico macizo, ese al que parece que le cuesta cuidar, con agilidad. Ganó muchas veces en su pivoteo y casi siempre la jugó redonda. Y tuvo una clara de gol para empatar entonces el partido, cuando tras un córner que bajó Schiavi, fusiló de zurda a Bossio pero el arquero se la sacó.

Hacía rato que en Newell’s no se veía una dupla de ataque tan definida: Diego Torres por afuera y Fabbiani por adentro. Y aunque igual necesitan asociarse mejor, por separado los dos cumplieron.

También Pablo Monsalvo mostró buenas cualidades técnicas en su estreno absoluto en Newell’s y fue muy aplaudido al ser reemplazado. Mientras que debutaron en el Coloso con suerte dispar Ernesto Cristaldo y Juan Pablo Caffa.

El paraguayo se destapó con su gol de tiro libre y el arquero sólo dejó vacilaciones e intenciones de corregirlas en el complemento. Sebastián Peratta estuvo en el banco y no llegó a debutar. l