Viernes 04 de Marzo de 2022
La presencia de Juan Cruz Komar no fue un detalle más. No lo era en la previa y no resultó así porque en los poco más de 80 minutos que estuvo en cancha demostró estar a la altura. Por presencia, por juego y por solidez. Hubiese sido una noche completa para el zaguero de Central convertir de cabeza (Toselli le tapó un cabezazo en el inicio del complemento), pero lo esencial ya estaba cumplido. Incluso su salida en el final terminó siendo más un susto que otra cosa, ya que el Kily habló de “calambre”.
El partido de Komar fue más que correcto, fue bueno en la evaluación de lo que hizo.¿Por qué? Porque ordenó siempre, cuando pudo la jugó redonda y, sobre todo, porque se bancó a la perfección el juego aéreo frente a las dos torres rivales: Ribas y Renzo López.
Ya en el reconocimiento del campo Komar se le acercó a Martínez, a Almada y a Blanco, para hablarles y marcarles movimientos del juego. Todo un dato. Ya con el partido en marcha se paró como primer marcador central, en una decisión del Kily arriesgada, sobre todo moviendo a Almada hacia la izquierda. Jugó con los brazos abiertos siempre, marcándoles la línea defensiva a sus compañeros. En ese primer tiempo en el que llovieron un montón de pelotas desde los costados ganó la mayoría de los duelos.
“Estoy muy contento por el triunfo y porque que con esta victoria nos acomodamos. Tenemos 24 horas para disfrutar y así lo haremos porque luego empezaremos a pensar en el próximo partido”, dijo el zaguero central en la zona de vestuarios, feliz porque justo en el día de su debut el canalla sumó de a tres.
Esa voz de mando la mantuvo hasta que la pierna derecha le dijo basta y quedó tendido en el piso. El susto fue grande en el banco, pero después le bajaron el perfil al tema. Claro que lo más importante había sido todo lo anterior, en esos 81 minutos en los que Komar dejó en claro que la experiencia la tiene y que su aporte puede ser más que interesante.
En una zaga central en la que los errores parecen imposibles de corregir, Komar llegó como el gran refuerzo y depende de él empezar a demostrar que todo el esfuerzo que hizo Central no fue en vano. En su primera presentación, en la toma de asistencia, levantó la mano y dijo presente. Fue una buena carta de presentación.