Miércoles 14 de Abril de 2010
Las cosas no andan bien en Boca Juniors. Y si algo le faltaba al mal momento futbolístico y los reproches cruzados entre Juan Román Riquelme y Martín Palermo, ahora también los conflictos de polleras llegaron al club xeneize. Y en la "novela" estarían involucrados Román, Pablo Mouche y su novia, Luli Fernández, ex de Fernando Gago.
El rumor nació en Twitter. El periodista Diego Fucks le escribió a su colega Juan Pablo Varsky que "un jugador consagrado le tiró los perros a la pareja de otro joven". Pero ahora los diarios Sport (de España) y El Comercio (de Perú) les pusieron nombre y apellido. Mochue está muy enojado con Riquelme porque el volante habría querido robarle la novia.
Riquelme le habría enviado mensajes de texto a la modelo Luli Fernández. Y Mouche, aseguran, llevó el celular de la muchacha para que los dirigentes de Boca vieran con sus propios ojos la "jugada" de Román y lo sancionaran, lo que finalmente fue descartado.
Vestuarios en llamas. Si algo necesita Boca para superar el mal momento futbolístico es tranquilidad, pero los vestuarios xeneizes están en llamas. Cuando Boca goleaba 4-0 a Arsenal, en el debut de Roberto Pompei con el buzo de técnico y con Palermo convirtiéndose en el goleador histórico del club, parecía que los problemas empezaban a alejarse. Pero el capitán no quiso festejar con Martín el gol 220 y otra vez aparecieron las internas, que hoy tuvieron un nuevo capítulo.
“Así cualquiera hace goles", habría ironizado Juan Román Riquelme dentro del vestuario, en referencia a las excelentes jugadas colectivas y las asistencias que él mismo y su compañero Nicolás Gaitán le aportaron a Palermo para el primer y el cuarto gol de Boca, respectivamente. El goleador no quiso contestarle en la intimidad del vestuario, pero sí lo hizo más tarde públicamente, en distintas entrevistas que concedió.
Y ahora apareció también en escena el ex delantero xeneize Marcelo Delgado: "La campaña que están haciendo para que Riquelme se vaya de Boca es tremenda y no la puedo soportar ni la voy a tolerar", sostuvo.
Chelo delgado también recordó que, antes de la final de la Copa Intercontinental, Palermo "le dijo a Bianchi que me sacara porque no se entendía conmigo, cuando nueve meses antes tuvimos un nivel bárbaro".
Pese a la difícil relación personal entre ambos, Palermo se limitó a decir que con Riquelme solamente los "une la camiseta, está en evidencia todo lo que pasa. Sólo nos decimos un «hola, buen día», pero nada más". Y tampoco quiso opinar sobre el Chelo Delgado: dijo que, en aquel momento, Carlos Bianchi le pidió una opinión. "Y yo se la dí, pero no dije: «Quiero que juegue Guillermo». Acá no voy a entrar en puteríos", concluyó Martín.