El clásico, en la mirada de periodistas de Rosario con una coincidencia marcada

La prensa rosarina marcó el favoritismo de Central ante Newell's para el clásico, con virtudes y defectos de ambos, y qué sugieren Frank Kudelka y Jorge Almirón

06:10 hs - Domingo 01 de Marzo de 2026

Newell's y Central están a horas de jugar el clásico más pasional del mundo y La Capital recogió las opiniones de muchos periodistas deportivos rosarinos. La coincidencia sobre el favoritismo como nunca, pero también virtudes y defectos de ambos, en un repaso de una previa que se las trae. Así lo piensan:

En las antípodas, con el sostén de Kudelka y el ojo sobre Almirón

Carolina Coscarelli (CANAL 5)

Newell’s está atravesando el peor momento deportivo e institucional de su historia. Central está en las antípodas y pasa por el mejor proceso, el más fructífero de los últimos tiempos. Y sobre esa base se asienta este clásico.

Los clásicos son partidos aparte, es cierto, pero la distancia es tan amplia entre un plantel y otro, entre un equipo y el otro, entre las individualidades, que hace pensar que claramente el local es punto y el visitante es banca. Por supuesto en estos partidos se juegan muchas otras cosas que pueden llegar a equilibrar ciertas grandes diferencias.

Dicho esto, la fortaleza en el equipo de Jorge Almirón está en sus individualidades, sobre todo la del mejor jugador del fútbol argentino hoy, que es Ángel Di María y está en otro nivel. Con un técnico, eso sí, que todavía no termina de ser del gusto de sus hinchas y desde ese punto de vista se juega mucho, no la continuidad, pero sí desde en relación al ojo observador canalla que espera ver qué sucede para terminar de catalogarlo.

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Por el lado de Newell’s, es en el conductor donde se plantea casi la única fortaleza. Frank Kudelka es un técnico que recién llega, que trae aires nuevos y viene a recordarles a todos qué es esta institución. Ya estuvo en el club en un momento no tan malo como ahora. En la conferencia de prensa se vio a una persona feliz, asumiendo las responsabilidad de dirigir el clásico aún con dos o tres prácticas y sentándose en “la fantástica oportunidad” que se presenta. Hay que ver si le puede trasladar a sus dirigidos esas expectativas positivas y una idea de juego. Es ahí, en lo mental, donde este técnico, muy pedagógico, puede renovarles la cabeza a los jugadores. Eso da una cuota de esperanza al hincha leproso, ya desgastado y no por el clásico solamente, tal vez la única.

Porque el hincha no puede sentar su confianza en los jugadores, ni en los chicos a los que no les pueden exigir nada porque han dado la cara como ante Huracán y lo siguen haciendo, y menos en los que vinieron, en el mercado de pases pasado y en este.

En resumen, Almirón como técnico tiene más que perder que Kudelka, que recién llega y tiene el crédito de la gente. Newell’s debe cambiar el chip y poder anular a jugadores más importantes, y no solo Di María, sino si entran Campaz o el propio Ruben. Es un partido con muchos condimentos extra, en donde formalmente las diferencias son enormes pero las cuestiones emocionales cuentan como en ningún clásico, sin dudas el más lindo del mundo.

Un clásico sobre todo emocional que alimentará muchas historias

Juan Fanara - LT8

La ciudad vive una nueva edición del clásico. Imposible entrar en razones y entenderlo si no se nació en esta ciudad. Sobra el mundo, importan 90 minutos que se juegan todos los días, desde mucho antes, y se jugarán mucho después.

El hincha ya sabe cómo tienen que formar los equipos, los cambios que los entrenadores tienen hacer, como será el gol soñado. Es apasionante.

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Y los equipos están en formación, pasaron ocho fechas y están todavía en formación. No consigue Newell’s una línea de juego ni resultados, Central sale al frente con la presentación de Di María, pero los dos están en deuda con sus historias.

Hoy Kudelka apostará a lo emocional. El partido con Estudiantes reflejó claramente que el rival de Newell’s es el equipo. En Central la victoria con Gimnasia le devuelve el respeto de la patria futbolera.

El futbol perdió su esencia y esa pérdida llegó también a Rosario. Es un clásico con historia y con historias, hoy es un clásico emocional que alimentará todo lo que le pondrá color a Rosario.

Y harán de esta ciudad la capital del fútbol argentino, al menos por un día.

Deudas de todo tipo y muy pocas fortalezas

Hernán Cabrera - LT8 y LA CAPITAL

Newell’s llega a este clásico ante Central con la columna del debe casi completa y con muy poco para anotar en la del haber. Lo primero que aparece en la lista de deudas es la necesidad imperiosa de poder lograr el primer triunfo del campeonato. Una victoria que lo saque del fondo de la tabla anual de la Liga y lo haga poner primera de una vez por todas en el certamen, habiéndose cumplidas siete fechas.

Analizando lo futbolístico, la Lepra mostró una mandíbula muy frágil a la hora de recibir golpes. Tanto es así, que no pudo dar vuelta ningún resultado, mostrando un equipo que se desmorona cada vez que el rival se pone en ventaja. La caída anímica que sufre el equipo del Parque es una de las explicaciones que tiene este magro presente. Además, jamás empezó ganando.

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Por el momento, y también entre lo negativo, tampoco pudo encontrar un once de referencia. Tanto es así, que este domingo Armando Méndez será el único futbolista que fue titular en todos los partidos, desnudando una falta total de regularidad de los protagonistas. La racha negativa ante el Canalla puede ser otro factor de peso para el Rojinegro.

Entre las fortalezas, claramente la localía es la más notoria y en la que se apoyará Newell’s para la resurrección. El empuje y el apoyo de su gente es una ventaja importante. Otros aspecto que puede ser un punto positivo es la llegada de Frank Kudelka, un entrenador de experiencia que sabe lo que es Newell’s y que conoce cómo plantear este tipo de partidos. Por último, el hecho de llegar como punto y a pesar de la localía, iguala con el rival la responsabilidad de salir a ganar un clásico que los leprosos sueñan que sea el del despegue deseado.

Potenciar las virtudes y corregir los defectos

Guillermo Ferretti - LT8 y LA CAPITAL

Potenciar virtudes y corregir defectos, combinación indispensable para aumentar las chances de ganar. Mucho más en partidos como este clásico en el que, a la hora de la búsqueda del objetivo, cada “detalle” entrega un valor agregado.

Repasando virtudes, una de las más importantes, si no es la más, tiene que ver con lo que produce e irradia una individualidad, Ángel Di María. El jugador de mayor jerarquía del torneo le otorga un plus al Canalla sobre el resto. Conduce casi cada ataque auriazul y, desde el contagio, eleva el rendimiento de sus compañeros.

El nivel de Franco Ibarra en el medio, bien complementado por Pizarro y la dinámica del paraguayo Giménez, respaldan la tarea de Di María. Además, mientras Campaz se pone a tono tras la lesión muscular, Julián Fernández aprovecha para mostrar sus cualidades en la gambeta y el desequilibrio que impone en el mano a mano.

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También es importante recordar la relevancia que tiene la “pelota parada” en estos partidos de “detalles”. En sus últimos 6 triunfos sobre 7 duelos ante Newell’s, casi todos los goles de Central llegaron desde esa vía, ya sea de córner, tiro libre directo o lanzamiento de falta en forma de centro. De los 7 tantos en esos partidos, 6 fueron desde un balón quieto.

Como todo equipo, Central tiene sus defectos que, al menos hasta ahora, no logró corregir. Uno es el de no cerrar mejor los partidos. En 2 de los 7 encuentros al Canalla le marcaron goles sobre el final que costaron puntos. Y en la última fecha, visitando a Gimnaisa, un “atajadón” de Ledesma evitó el empate del Lobo al final.

Al equipo de Almirón todavía le falta ganar en regularidad. Central mejoró su funcionamiento desde la posesión, pero le cuesta sostener esa capacidad para imponer condiciones durante más tiempo.

Además, Veliz y Copetti, están “tocados” en lo físico, y no vienen siendo muy efectivos. Por otra parte, ante Gimnasia, el medio contuvo poco y el fondo se mostró peligrosamente permeable Tal vez se haya sentido la ausencia de Ibarra, preservado, aunque comprobar este enunciado es contrafáctico.

La diferencia más grande de los últimos tiempos

Luis Hernán Ricossa - RADIO DOS

Newell’s llega al clásico sin dudas en un momento crítico. La reciente salida de la dupla técnica de Favio Orsi y Sergio Gómez tras quedar en el último puesto y la derrota ante Banfield calaron hondo. Sin embargo, el regreso de Frank Darío Kudelka al banco genera esa famosa “renovación de aire”.

El nuevo entrenador leproso conoce muy bien el club y sabe lo que es jugar estos partidos. Seguramente buscará un equipo que juegue más corto y ordenado para frenar la jerarquía individual de Central ante la fragilidad defensiva que mostró el equipo en las últimas fechas.

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Y Central está bien desde lo anímico por la victoria en La Plata ante Gimnasia tras arrancar perdiendo, pero con algunos problemas defensivos que se notaron en varios partidos desde la llegada de Almirón.

La presencia de Di María y la continuidad de sus figuras le dan a Central un plus de “sentido de pertenencia” y regularidad que marcan quizás la diferencia más grande que se observa en la previa de estos clásicos desde hace mucho tiempo. Habrá que ver si lo puede plasmar en el desarrollo del partido.

Un Newell’s peor al de 2025 y un Central de individualidades

Sergio Lapetra - LA RED

El clásico muestra claras diferencias entre uno y otro. Diferencias de jerarquía de jugadores. Diferencia en la sumatoria de puntos en estas siete fechas disputadas y también de objetivos. Los del Parque fueron concebidos para levantar lo malo que fue el 2025, para ir pareciéndose al Newell’s del pasado, y los canallas para jugar la Copa Libertadores.

Pero Newell’s está peor que el año pasado, su equipo muestra muy poco en juego de conjunto y mucho menos aún en individualidades. Central sufre mucho cuando tiene que valer su juego en la táctica y la estrategia, y luce mucho mejor a la hora de mostrar su jerarquía individual.

Dicen que los clásicos son partidos aparte. Que no cuenta el momento, ni el pasado. Para que el local pueda ganar debe, sin dudas, archivar el pasado y poner desde lo táctico y estratégico un juego casi sin errores, con mucho coraje para defender y decisión para atacar en el momento oportuno.

Central tiene una gran ventaja. Si no aparece el juego de conjunto, saca a relucir su calidad individual, que hasta ahora es lo mejor que ha mostrado. En esas variantes se decidirá el resultado.

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La lógica del favorito y la esperanza en lo impredecible

Julián Bricco - LT3

Un equipo diezmado, sin ninguna buena valoración que se pueda hacer de su nivel futbolístico, destrozado anímica y mentalmente, último en la tabla de posiciones y sin ganar todavía en lo que va del campeonato. Así llega Newell’s.

Un equipo irregular, con un entrenador cuestionado por el público y la prensa, con armas suficientes como para pelear el torneo y con un plantel más rico en jugadores que su eterno rival. A eso habría que agregarle la racha positiva de triunfos y el plus de tener al jugador más importante del torneo y uno de los más importantes de la historia de nuestro fútbol. Así llega Central.

Lo anteriormente marcado sería un gran condicionante si tuviéramos hablando de otra actividad, pero el fútbol es impredecible, sin lógica, donde el que peor está o el que peor juega pueda llevarse la victoria, algo que ocurre casi con exclusividad en el deporte más maravilloso del mundo.

La lógica indica que Rosario Central debería ganar el partido y hasta hacerlo con comodidad. Argumentos le sobran para conseguir una victoria sin sobresaltos, pero se insiste, la lógica no existe en fútbol. Solamente por eso a Newells le queda algo de esperanza.

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Rebelarse el que no tiene con qué o hacerse cargo el que sí lo tiene

Gustavo Conti - LA CAPITAL

Nunca, o como nunca, está bien clarito este clásico. Son tan opuestos los presentes de ambos, que es muy fácil señalar quién es el favorito: Central, a todas luces. Si es por el escenario visto hasta el miércoles, cuando jugaron por la 7ª fecha del Apertura, no habría que dudar en lo más mínimo.

El “pero”, que siempre existe en cualquier circunstancia y sobre todo en el fútbol, fue que algo cambió en Newell’s desde la derrota ante Estudiantes: tiene otro técnico, que conoce el paño, que se la bancó asumir justo para el clásico en las peores condiciones, con el equipo en un tobogán desde hace años que hoy lo dejó en el último puesto, el de descenso. Que insufló el mensaje adecuado, tanto desde lo mental como de lo futbolístico. Y que la lógica indica que con tan poco tiempo es difícil que prenda para generar las condiciones de triunfo.

Y es que Central, aún con defectos defensivos, con lagunas y no tantos puntos en relación al plantel que tiene, está muy por encima. Ya con Ángel Di María alcanza para marcar esa distancia, pero dentro de una base que lo llevó a ser el mejor del año en 2025. Claro que hoy sin un jugador clave como Ignacio Malcorra, y sin haber dado la talla en los partidos definitorios. Por ahí se ven debilidades que habrá que ver si este Newell’s deshilachado puede aprovechar.

A Newell’s le cabe rebelarse de la mano de Kudelka, contra sí mismo y con la historia de la última década del clásico. A Central hacerse cargo de su favoritismo. Esa puja parirá el resultado final.