El clásico grande del ascenso entre Argentino y Córdoba tuvo tensión, mucho color y terminó siendo una fiesta

El buen comportamiento fue de la mayoría todo el tiempo, dentro y fuera de la cancha, pese a incidentes antes del inicio. Argentino-Córdoba, para aplaudir

21:49 hs - Domingo 17 de Mayo de 2026

El clásico entre Argentino y Central Córdoba terminó igualado y estuvo bien. El resultado final fue 0 a 0 pero en el balance dejó la sensación de que los dos equipos salieron con una vocación ofensiva, hubo situaciones de peligro sobre los arcos y los guardavallas Francisco Olivera y Matías Giroldi fueron las figuras del derbi del ascenso rosarino.

También llegaron las tarjetas rojas, primero fue para Renzo Altamura en el Charrúa y en el complemento Theo Guiñazú que dejó a los salaítos con diez. A pesar de que no hubo goles el trámite fue peleado y muy parejo.

La previa arrancó temprano

Desde muy temprano barrio Sarmiento comenzó a vivir la previa del clásico entre salaítos y charrúas. Los simpatizantes locales con bombos, redoblantes y banderas con los colores celeste y blanco se juntaron a pocos metros del Olaeta, en la esquina de Berón de Astrada y J. C. Paz. No faltaron los tradicionales choripanes, el fernet con cola y otras bebidas para amenizar la espera. Desde la noche anterior ya habían colgado un montón de banderines del Albo.

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La caravana charrúa

Por el lado de los charrúas, primero se juntaron en las adyacencias del Gabino Sosa y después partieron a barrio Sarmiento. Muchos de los simpatizantes llegaron temprano. El grueso lo hizo cerca de las 14.40 con un fuerte, riguroso y muy buen operativo policial organizado por la Seguridad de Santa Fe.

El plantel del Matador ya había llegado pasadas las 13.30 y rápidamente fue a reconocer el campo de juego, mientras que el equipo de Previti almorzó en la cantina del club y luego hizo la entrada en calor en el verde césped.

Colorido impresionante

Con el correr de los minutos, el José Martín Olaeta comenzó a tomar colorido por los “trapos” de las dos hinchadas. El local desde muy temprano llenó la tribuna oeste que da a la calle Víctor Mercante.

En tanto, los hinchas del Matador agotaron las 400 entradas que puso en venta la dirigencia charrúa para el primer clásico de la temporada 2026.

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Incidentes en los dos ingresos

Todo venía controlado en los dos ingresos, tanto en la puerta de los hinchas locales por Mercante y por Sorrento para los charrúas, pero a pocos minutos del arranque del encuentro llegaron los incidentes y tuvo que intervenir la fuerza policial.

Primero se dio el cruce en el acceso visitante, cuando un grupo de hinchas quiso ingresar sin entradas al estadio y se generaron disturbios en los que tuvieron que intervenir los grupos de combate de infantería. Las 400 entradas estaban agotadas, algunos hinchas quisieron entrar sin localidades y ahí llegó el enfrentamiento entre los simpatizantes de Córdoba y la policía.

El segundo incidente

El segundo incidente se produjo casi inmediatamente, cerca de las 15.30, a minutos del arranque del partido en el ingreso de los hinchas locales. Por eso el árbitro decidió no comenzar el encuentro.

Ahí todo se habría iniciado por las mismas razones. Un grupo de hinchas con entradas y otros que no tenían se abalanzaron sobre el cordón policial que estaba en la entrada, hubo corridas, empujones, lesionados y una persona hospitalizada. Se armó un duro cruce entre hinchas y policías, hubo otra vez corridas dentro del estadio y hasta balas de gomas. Por fortuna, rápido se recuperó la calma y el protagonismo volvió adentro de la cancha.

El clásico fue una fiesta

Ahí los dos equipos dejaron una buena impresión, salieron a ganar, hubo un gol anulado, dos expulsados y los arqueros fueron figuras. Después de ese momento de extrema tensión, se volvió a dejarle paso a lo importante. Al cabo, las hinchadas estuvieron bien separadas y disfrutaron un partido al que solo le faltaron goles. El clásico terminó siendo una fiesta. Como debe ser.